La primera vez.


Una vez en medio de una clase de metodología, la profesora más inteligente que haya conocido jamás (dicho sea de paso se graduó summa cumlaude en la UCV y su trabajo de grado salio sobresaliente con derecho a publicación), me dijo: “Las cosas nunca se repiten de la misma manera”. Quizás sea por que esa frase es tan cierta como que algún día moriremos, que las personas siempre recordamos la primera vez que hacemos algo con mucho fervor. No estoy hablando solamente de sexo, el sentimiento implicado esa acción inédita cualquiera, se vive más intensamente que en ocasiones posteriores, aún cuando experiencias subsiguientes puedan ser mucho más satisfactorias… ¡Mi primer beso! ¡Como olvidarlo! Sobretodo por que como en toda mi vida, las circunstancias que dieron pie a él estuvieron rodeadas de dramatismo. Es más, esta es la primera historia digna de ser narrada de esta forma que viví en mi existencia, un tropiezo que dio el pistoletazo de salida a mi adolescente dormido.

Siempre viví en un edificio. Los que habiten en ese tipo de residencia, sabrán que los vecinos en los edificios se conocen más que los que viven en casas particulares. Quizás sea la cercanía, o por el simple hecho que pese a cualquier tipo de material utilizado para la construcción uno siempre termina enterándose de la vida del otro a través de los gritos que atraviesan paredes, en fin; el hecho es que, al haber tanta cercanía todos los jóvenes del edificio se conocían entre sí. No era ese mi caso por supuesto. Mis terribles problemas de seguridad en mi mismo, aunados al inconveniente de sentirme diferente, y luego descubrirme homosexual, malograron mi vida social “en el bloque”. No pasaba así con mi hermano mayor, que era con diferencia, el tipo más popular del edificio donde residíamos, los edificios aledaños, la calle, la manzana y un largo etcétera. Era por esa razón que yo también era conocido por ser “El hermano de…”. En cierta temporada se mudaron unos conserjes con seis hijos varones. Fueron días de revolución, la mayoría eran ya adolescentes, he inclusive el penúltimo tenía mi edad (calculo entre unos 12 y 13 años).

Yo siempre me sentí la persona más equis del planeta. Pensaba que para mi era imposible llamar la atención de alguien. Pero mi ignorancia con respecto al entorno que me rodeaba no me dejaba ver que pasaba todo lo contrario. Era muy conocido por la gente por mi hermano, pero también (cosa que luego entendería por mis amigos actuales), yo siempre llamo la atención a donde voy. Quizás sea por mis gestos, algunas veces delicados (no me considero afeminado), debo reconocer, o por mi forma de hablar y expresarme (creo que una mezcla entre zifrino valenciano, nerd, con algo de ironía y sátira), pero el hecho es que nunca era el menos visto.

Los muchachos del edificio se reunían en las noches para jugar, conversar y hacer travesuras (término que utilizo para sensibilizar lo que hacían, pero en realidad no abarca el tipo de cosas que inventaban estos jóvenes). Yo, en ocasiones que puedo contar con mis dos manos, fui participe de aquellas reuniones. Siempre acudía por hostigamiento de mi hermano, más que por decisión propia. El a su vez (sin yo saberlo por aquellos años) era hostigado por ese grupo con preguntas tipo: “¿Por qué tu hermano nunca sale?” “¿Por que tu hermano nunca baja?”, entre otras. Cuando se instalaron los nuevos adolescentes, las reuniones ocurrían casi todas las noches. Todos se emperifollaban y se intercambiaban de novias y novios como de ropa intima. Yo estaba lejos de querer una novia a mis 12 años. Pese a ello, unas también recién llegadas llamaron mi atención. La menor era la más bonita, pero no estaba en edad de tener novio. La mayor tenía exactamente un año mas que yo. Cierto día, mi hermano me pregunto si me gustaba alguien del edificio. Yo conocedor de las cosas pese a mi edad, sabía que se venía con una operación cupido, y por salir del paso le respondí:

—Me gusta Laura
—Bueno yo te voy a hacer la segunda, pero tienes que bajar hoy.

No podía zafarme de semejante situación, así que baje. Ya sabía yo que el hijo de los conserjes que tenía mi edad guardaba cierta suspicacia con respecto a mi, por lo que no perdía oportunidad de decirme algún comentario insidioso, aunque simplemente por ser hermano de quien era estaba a salvo de cualquier tipo de violencia.

Fueron muchas noches, reconozco que en algunas me divertí. Mi hermano que era ya experto en cuestión me hizo la segunda, pero no diciéndole a Laura de buenas a primeras que yo gustaba de ella. Mas bien, trato que nos conociéramos propiciando situaciones y juegos antes de dar el paso final de decirle algo a ella. Recuerdo especialmente cierto juego que involucra una botella, en el que se pidió como penitencia que yo mordiera uno de los glúteos de Laura. Me negué y no lo hice, lo cual levanto mucha polvareda entre los jóvenes. Yo no lo hice por puro y simple pudor, no por que me desagraden la mujeres hasta ese punto ni mucho menos. El pequeño conserje dijo:

—Si a mi me pusieran a morderle una nalga a Laura ¡No diría que no!
Estoy casi seguro que desde ese día se saco cualquier duda que tenía con respecto a mí. Discreción no era lo que lo caracterizaba, pero mi hermano ejercía un dilatado dominio en ese grupo, además me defendía y protegía con demasía. Dudo mucho que alguien se hubiese atrevido siquiera a insinuarle algo sobre mi. (De hecho, de mis cinco hermanos, el es uno de los dos, que a la fecha de publicación de este relato, aún piensa —o quiere creer— que no soy gay).
Semanas después de duro entrenamiento en el que mi hermano me explicaba como debía comportarme, que no se le dice a una mujer y hasta como hacer para no “empeparse” con ellas, dio la estocada final y hablo con Laura. Esa noche ella me veía con ojos diferentes, o yo estaba sugestionado al saber que ella estaba al tanto de todo. Otro de los conserjes me comento además sobre otro muchacho rondándola, que por otra parte, era de otro edificio.

Cierto día, Laura y yo estuvimos en el pasillo del piso cuatro a solas. Conversamos un poco, y de alguna manera yo supuse que éramos novios o algo así. Ese día fue mi primer beso, algo sencillo, largo y sin mucha lengua. Recuerdo vividamente como sentí un calor por toda mi cara y un vacío en el estomago.

Pese a las extensas recomendaciones de mi hermano, estaba como en una especie de transe. Pensaba todo el día en ella y me confundía cavilando si finalmente me gustaban los hombres como hacía algún tiempo había asumido, o por el contrario me gustaban ambos géneros. Laura dejo bien claro que estaba confundida días después del beso, según ella estaba “decidiendo” y no sería novia de ninguno de los dos (es decir el muchacho del otro edificio y yo) hasta estar clara.

Cierta noche llego a mis oídos:
—Laura esta en la otra parte del estacionamiento con… —y me dijo el nombre de mi rival.
Nunca muestro mis sentimientos ni me pongo en evidencia ante la gente con facilidad. Disimule un rato, di a entender que subiría al apartamento y me escabullí por otra puerta para luego correr a la parte donde supuestamente estaban los dos. Al llegar los vi besándose. Sentí rabia, pues no fue un beso como el mío. Este era un beso profundo capaz de acabar con cualquier rastro de placa dental que tuviera el otro. Pese a todo, en ese momento no albergaba ningún sentimiento en contra de ella. Tenía ganas de hacerle algo al muchacho. Mientras volvía, pensaba si era conveniente hablar con mi hermano y encomendarle que le diera su merecido al tonto ese… Al llegar al apartamento, pensé algo así como: “Yo mismo me encargare de esto”.

A la noche siguiente la llame por teléfono y le pedí que me esperara en el pasillo del piso cuatro. Llegado el momento le dije que ya era hora que decidiera con quien iba estar. No le mencione en ningún momento la escena que vi. Ella tenía una mirada diferente, de la cual me percate sólo después de soltarle todo. Como se divago un rato, la bese nuevamente y luego ella me dijo (lo recuerdo exactamente, y palabra por palabra):
— Sandum… ¿Qué dirías si le dijera a —dijo el nombre de mi rival— que sí?
La situación de no sentimiento de rabia hacia ella cambio. Sentí una cólera tremenda, pero disimulando lo mejor que pude le respondí:
—Tu puedes hacer lo que te de la gana, yo no tengo por que decir nada… —y me marche.

Me sentí estúpido y lamente que mi hermano me metiera en esa situación tonta, en la que mi cabeza nunca ceso de decirme que tenía todas las de perder (o mas bien mi mala autoestima). Derrame algunas lagrimas, pero mientras me las secaba frente al espejo, luego de pensar que era una ridiculez llorar por algo así, me dije: “Al cabo que ni mi importa, total ¡A mi me gustan son los hombres!”

18 comments

P3ter | 2 de marzo de 2008, 12:44

jejeje que cómico la ultima linea, creo que sentiste ese cólera y esas ganas de llorar, por el rechazo, ese es un sentimiento que yo en particular detesto. Creo que tu y yo nos parecemos mucho, digo, porque en mi adolescencia era como tú, timido, callado, no salía mucho y me creia el x's de la vida, el nerd o gallo, nunca tuve una novia y me creia la persona mas fea del planeta, que nadie nunca me miraría, afortunadamente esa concepción de mi ha cambiado en estos ultimos años jeje. Buena historia Sandum!, siempre es agradable leerte, saludos!

Yuri Arapé | 3 de marzo de 2008, 1:25

jeje. algo comico pero con un poco de verdad y de sentimiento.. a todos nos ha pasado.. pero bueno... esos amores van y vienen..

Tokio | 3 de marzo de 2008, 15:12

Este relato me trajo muchos recuerdos. Mi primer beso también fue con una mujer, sólo que yo nadie tuvo que intervenir, yo siempre he sido medio safrisco, hehehe. Sin embargo, espero que las cosas hayan cambiado (en tu caso), y que estés más seguro de ti mismo.

Tokio

Hefestión | 3 de marzo de 2008, 19:49

No se que sentir. Lamento no haber estado ahí para decirte lo que siempre me digo: "esto también pasará".

Si yo tuviera lo que llaman por ahí "autoestima" te pudiera decir algo, lamentablemente en mi cabeza no encuentro nada.

Lo único que te puedo decir y no es cliché es que eres valioso. Siempre somos muy valiosos para algunas personas en el mundo y a esas personas nos debemos, en cierto modo.

Te dejo un poema. No muchas personas lo entienden completamente, pero si lo lees detenidamente, terminarás con una sonrisa aun más hermosa de la que quizás ahora tienes en tu rostro.

Un besoooote!!

"No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre faltaría el pájaro en silencio

no existen métodos para tocar el cielo
pero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras al fin cómo es al tacto
siempre te faltaría la nube de algodón

no existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil
siempre te faltaría el pino del crepúsculo

eso es porque se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegue al que te pertenece
no lo querrás lavar ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro y la nube y el pino."

Mario Benedetti

Sandum | 3 de marzo de 2008, 23:00

P3ter gracias, gracias, me alegra mucho que te haya gustado la historia... Y pues si, así me sentía yo, fui cambiando cuando estaba como en cuerto año, y ahora soy mas seguro de mi mismo... Un besito...
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Cierto Yuri, aunque ella no fue mi primer amor, si fue como alguien que recuerdo obviamente... Te doy la bienvenida al blog, espero verte seguido, saludos...
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Hola Tokio... Si, ya he superado la mayoría de esos complejos, yo mismo soy mi psicologo a veces... Un beso!
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Hefes te devuelvo el beso y te pregunto ¿Me puedo enamorar de ti? Gracias por el poema ¡Saludos y un besote!

Derick Rush | 4 de marzo de 2008, 10:00

Me gusta tu blog!! Qúe fácil de leer es!! y eso se agradece! El mio también fue con una mujer...después descubrí que lo que sentí al besar a un hombre, era incomparable.Único!!

Miss Neumann | 4 de marzo de 2008, 11:02

tu historia esta de telenovela!! toda la culpa es e tu hermano, JAJAJAJAJAJAJ; pinches viejas! jajajajaj

Noelia | 4 de marzo de 2008, 20:10

Me encanta tu blog!!

Umm... siempre me ha molestado que la gente ande metiéndose en la vida privada de uno, que si porque no tienes novio, porque no haces esto o lo otro... peor aún es cuando intentan presionarte para que sigas el patrón arrgg

Mi primer beso fue con un chico que me gustaba muchísimo... pero fue blah

Por cierto, soy una chica

Besos

Sandum | 5 de marzo de 2008, 5:36

Derick hola! A mi tambien me gusta mucho el tuyo... Y coincido contigo I like boys!
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Neumman totalmente cierto, mi hermano me metio en eso! Saludos linda!
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Hola Nohelia, gracias por leerme. Me alegra que te guste el blog, espero verte por aqui siempre! Y por cierto ya no me sorprende que seas chica, soy visitado por muchos heteros y me alegra, asi notaran que nuestras vidas no tienen mucha diferencia con las de ellos, saludos!

Hefestión | 5 de marzo de 2008, 13:38

Si están el pájaro y la nube y el pino claro que si puedes¡¡ Aunque primero tengo que decirte q me muerdo las uñas hasta que me sangran cuando estoy nervioso (casi siempre)!! jejejeje.

Un besote!!

Lascivus | 5 de marzo de 2008, 16:34

Hefes y Sandum: Aquí como que 'hay corazón' ¡eso sí que sería algo bueno! ;o)

Sandum, gracias por estar pendientillo, como le decía a Haldar estuve perdido por rollos en el trabajo, un amago de depre y, para completar el cuadro, un orzuelo que me tenía tan ciego como a Topacio y con la misma cara de Forrest Whitaker pero sin el Oscar ni los dólares... ;o)

Lo primero que he hecho es resportarme, ahora me siento con calma a disfrutar del post que seguro será excelente como todo lo tuyo.

¡Abrazos y arrumacos!

Sandum | 5 de marzo de 2008, 22:23

Hefes... Consideralo hecho! (Dios! ya estoy como los subnormales de mis historias que se enamoraban con un mensaje mio que decía "Hola") jajajaja Besos!
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Lascivus... Pajaro de mar por tierra! ¿Que es eso del corazon? estas poseido por Alex Goncalvez o que? jajaja... Claro que estuve pendiente, hiciste mucha falta entre todos los bloggers, incluso ya me habían encomendado escribir una historia de tu desaparición, pero como ya apareciste la dejo en mi HD... Ahora sí en serio, espero que estes mejor de tu ojito, y de tu depre... Espero pronto un post tuyo, por que el de las faldas me encanto! (seguro que ya lo sabías)... Gracias por lo de excelente te mando un beso!!! (Pero no en el ojo gracias) =)

Iliana Contreras | 6 de marzo de 2008, 9:29

Sadum me encantó el giro final de este relato, recordé el escrito que hice para dramatizar la canción Stereosexual del grupo español Mecano, excelente historia que aproveché para narrarla a mi estilo, dar mi descripción de cómo transcurrieron los hechos, el ambiente, los monólogos y las características de los personajes. Te invito a leerlo cuando puedas en mi blog. http://gigantesymolinos.blogspot.com/2007/10/stereosexual-pues.html
Te dejo un abrazo y que tengas una feliz semana...Manikita.

Sandum | 6 de marzo de 2008, 12:33

Gracias Manikita, me alegra que te haya gustado... Dejo la opinión de tu historia en tu blog... Saludos!!!

Emiliano Orlando | 7 de marzo de 2008, 5:38

ves

muy pero muy buena tu optica

particularmente la autodescripcion de nuestras primeras veces suelen estar teñidad por la subjetividad de nuestra ignorancia frente al mundo

mi primer trabajo, por ejemplo, lo tengo alla arriba, y fue en un call center (pum!)

slds

Sandum | 7 de marzo de 2008, 12:34

Hola Emiliano... Primero lo primero, me parece genial la idea de documentar la construción de un libro a través de un blog, excelente, te felicito...
Con respecto a tu comentario, no estoy muy de acuerdo... Creo que al momento de vivir la experiencia por primera vez y contarselas a otros, si puede haber algo subjetivo, PERO, la experiencia se gana con el tiempo, y en ese proceso aprendes a valorar mejor tus vivencias pasadas... Como lo de tu primer trabajo, ahora sabes que no fue tan maravilloso como creias... Saludos! Un abrazo!

Daniel Lara F. | 16 de marzo de 2008, 1:19

Caramba caramba...
Interesante historia...
Interesante el poema que te han dejado...
Interesante que haya corazón ;)
Saludos

Davo | 26 de mayo de 2010, 14:46

hahaha q comico lo ultimo q escribitse! xD estan muy buenos tus post.