| No comment yet

La que volvió

All over the place. Como esto


Si, volví. Continuemos.

Balances

El otro día estaba en el trabajo y una de las compañeras me preguntó qué había hecho el fin de semana. Básicamente al salir el trabajo fui por unos cocteles con Sr. Indeciso y Sr. Controlador. Luego de eso nos separamos y mientras decidíamos que hacer se dieron las 2 a.m. Estaba con Sr. Indeciso. Apenas estaba comenzando el sábado.

Luego fuimos a tener una especie de brunch en Coffee Market®, para luego ir de compras, después regresar al apartamento y mas tarde cambiarnos para salir a Green Hill Zone. Nos fue a buscar Blandi, quien andaba con un forastero y un par de amigos de los forasteros. Rumba hasta las 3 a.m., que luego se prolonga hasta las 5 si vas a Failout® (y nosotros fuimos).

El domingo no desperté hasta el mediodía. Fue suave, estuve en la casa, jugué Zelda® y luego empecé a pensar en lo poco productivo que había sido el fin de semana.

—No mucho —le respondí a la chica.

Con los exes y no tan exes

En este momento no soy amigo de ningún ex. No es porque tenga alguna norma al respecto, solo que sencillamente no estoy cerca de ninguno y la verdad no me importan, aunque al escribir de esta forma parezca demostrar lo contrario. Lo que si tengo alrededor son varios fantasmas de gente con la que fallidamente salí en algún momento y eso esta bien: siempre es bueno saber que ahora te va mejor comparándote con otro, aunque cualquier terapeuta diría que necesitas tratarte urgente.

Pero yo soy la excepción, es muy común hoy en día ser amigo de tus exes. Es como si para tener un amigo de verdad primero debes tener sexo con él, voltearlo o esperar que te voltee, fingir demencia, terminarlo y finalmente empezar una amistad donde por fin se mostrarán tal cual son… ¿pero hasta qué punto esto es apropiado para el nuevo novio?

Una vez llegué a estar en cumpleaños donde al menos la mitad de los invitados había salido con el agasajado y de hecho la persona con la que estaba, había salido con el invitado y justo cuando comenzaba a pensar que tal vez no había sido una buena idea ir, de la nada el cumpleañero me pregunta:

—¿Y a ustedes dos como les va?

Desde ese momento sabía que la cosa no estaba superada.

Un par de puntitas

Dicen que el sexo de la reconciliación es el mejor. Tal vez por esa razón es que cuesta tanto terminar con alguien ¿no es mejor tener la pelea y el sexo que solo la primera y luego irse a la casa pensando que la vida es una porquería? Claro, luego vienen los que me cuentan que tienen algo de dignidad.

Por eso es que me cuesta creer que luego de haber tenido una relación intensa después puedas ser amigo de esa persona. De hecho, con el propósito de profundizar mas al respecto y gracias a la tecnología actual busqué a dos de mis exes en Facebook®. Recordé el blog de Michael K. Preguntando en los post “Would you hit it?” y la verdad es que si.

Se que estoy tocando un terreno peligroso, pero en muchas ocasiones he escuchado aquello del “sexo con los exes no cuenta”… y me pregunto si el nuevo novio estará de acuerdo con eso.

Pero insisto… Yo no tengo exes amistosos.

Ahora si, balance, reunión, relaciones, exes

Acudir a una reunión organizada por Sr. Maneras no parece el mejor plan para el sábado, pero ¿sabes qué? Me veo bien, ando con quien debo andar y la vida no podría ser mejor en este momento, así que me veo en el espejo y me digo vamos.

Luego llegamos y esta Sr. Valencia con el de turno. “Eso amix, que bueno que te volviste a casar”, le digo por mensajes. El nuevo luce como un premio de consolación, pero alguien como Sr. Valencia puede permitírselo. Luego está Sr. Maneras. Luce justo como me imaginé: intentándolo demasiado.

Pero antes de pueda probar mi primer sorbo de ron barato este se lanza una historia de una niña “que lo escupió” y la misma tenia aparatos dentales y entonces el básicamente se echó hasta agua bendita en el baño. Yo lo miré por un segundo, miré a los demás para evaluar su reacción y luego pensé: “esta pajua cree que voy a caer en su juego”. Siendo la única persona con aparatos en toda la reunión decidí no comentar nada al respecto.

Para cuando ya vamos con el tercer ataque directo hacia mi, comienzo a sentirme realmente bien. No creía posible generar tantos sentimientos de rechazo hacia alguien que siempre me trato como si fuese equis. En ese momento me parece que lo sé todo. Solo me dedico a mirarlo con desdén.

Luego comienzo a preguntarme por qué razón Sr. Indeciso es amigo aún de Sr. Maneras, pero las respuestas no me gustan. Esa noche decido solo dormir.



Amistades

La ultima vez que hable de Sr. Intenso había dejado una relación de 2 años por otra nueva. Luego eran inseparables. Después seguían siendo inseparables y justo ahora son tan inseparables que ya casi no he vuelto a ver Sr. Intenso.

Ex-Relación a distancia

Un Okafé® y charla con Blandi acerca de los “avances” de su relación a distancia, un charco de distancia, por ser mas preciso.

—Ya finalmente estamos claros que no vamos a seguir juntos —me dice Blandi.
—¿Y ya se lo dijiste? —pregunto, solo por asegurarme.
—Si ya lo hablamos.
—Eso hace que estés nuevamente en el mercado supongo.

Me mira y sonríe.

Jude

Jude sigue en su mundo loco. Un mundo en el que no sabe que quiere, pero a la mismo tiempo si lo sabe. Cada vez que esta a punto de dar el paso se pregunta si es el correcto. Sigue todas y cada una de las técnicas que religiosamente hemos ensayado en años de ver juntos comedias románticas. “Piensa en todo lo que puedes perder”, le digo.



| No comment yet

En la mente… De alguien


que no puede ser sincero consigo mismo





Jude no puede superar del todo su anterior crush, pero las cosas parecen ir bien con su novio actual, me cuenta una de esas tardes que uno no recuerda del todo bien. Pero el ser humano es inconforme. El ser humano nunca sabe qué hacer cuando tiene algo. De manera que Jude sigue buscando lo que no se le ha perdido.
—No sé qué hacer amigo.
—Y tampoco es que yo pueda decírtelo.
—Lo sé, lo sé. No espero que lo hagas. Pero es impresionante. Tú más que nadie sabes todo lo que yo me queje cuando me la pasaba solo en la casa haciéndome rollos en el cabello y enviándote mensajes. Pero ahora me siento me extraño.
—No me digas que ya…
—No aún no. Pero han pasado cosas. He enviado mensajes. He cuadrado asuntos que no son del todo legales. A veces incluso trato de justificarlo con esas explicaciones psicológicas que a ti se te dan tan bien.
—¿No será que no estás enamorado?
Silencio.

Las manos sueltas
Una noche cualquiera Jude está en una fiesta con su novio y todo parece marchar bien. Pero luego la fiesta se convierte en un desfile de personas del pasado. Esta ese arquitecto que un día conoció en la cola de las entradas para el concierto de Beyoncé y con el que nunca pudo concretarse algo porque uno de los dos estaba demasiado borracho (¿?). También está un gordito cute que una vez le dijo que le avisaría cuando estuviese solo y esa noche al parecer lo estaba.
Luego Jude se encuentra a una vieja enemiga y cuando su novio comienza a preguntarle qué le pasa, Jude sabe que no puede decirle que le pasa porque él no lo entenderá. Casi nadie puede entender lo que le pasa a él por la cabeza.
—Es que llegó alguien desagradable —le suelta finalmente.
—Eso que importa. Sigue bebiendo —le responde él.
¿Cómo alguien puede ser tan insensible? Jude pensó que lo había hecho bien al no contarle nada.
Después se disculpa para ir al baño y entre los pasillos y recovecos se encuentra con el gordito.
—Tengo que contarte un secreto —le dice él
—Yo también —le responde Jude aunque en realidad no tiene ni idea del secreto del gordito y tampoco está muy seguro de qué dirá si el gordito le pregunta de qué va su secreto.
—Pero no tengo tu número… —replica él.
Entonces luego de intercambiar número, se miran por un rato y Jude sabe que puede pasar algo que no debería. Pero entonces llega el novio. Se presentan y el gordito sonríe maliciosamente. Entonces Jude siente una puntada en su estómago.
—Volvamos a la fiesta —le sugiere a su novio.

Mensajes
Otro día Jude está tranquilo y otro fantasma del pasado le escribe. Al respecto él solo podía recordar que el sexo no había sido demasiado bueno, pero a la vez habían pasado tantos años de aquello… ¿Y si las cosas eran diferentes?
Luego de varios rodeos terminan hablando del asunto y ambos deciden que se trataba de algo de la inexperiencia de aquellos años. Conversado aquello solo quedaba una pregunta flotando ¿y ahora qué?
Pero Jude decide que es mejor dormir.

Pero no todo es así…
Y es cierto, no todo es así en la vida de Jude. Algunas veces cuando conoce a algún extraño y habla del tema disfruta muchísimo cuando tiene el placer de decirle que tiene una relación sólida con alguien. Siente como un fresco ver la envidia en los ojos de esos extraños cuando hipócritamente le dice “bien por ti”.
Tampoco puede negar el hecho que ama observar cuando otros evidentemente se preguntan la razón por la cual su novio lo escogió a él con respecto a ellos mismos.
Y ríe, ríe de solo pensar aquello, aunque tal vez no sea cierto.



Días oscuros
Pero en los días oscuros Jude se pregunta si su novio no pasara por las mismas cosas y tendrá las mismas dudas que él, y peor aún, él debe tener más chance. Luego se pregunta que debería hacer si algo así llegase a pasar y se descubriera ¿cuál debería ser su reacción? ¿Debería molestarse y jugar a ser el digno? ¿O debería decirle que el anda en algo parecido?
—Tal vez se trata de que nunca le habías gustado a tanta gente al mismo tiempo —le interrumpo—. A todos nos gusta gustar. Creo que alguien debe de haber escrito eso alguna vez.
Entonces Jude comienza a plantearse todas las convenciones que rodean a las relaciones hoy en día ¿será que él está para lo que alguna vez dijo que jamás haría… una relación abierta? Pero luego se imagina estando con alguien más y ese sustico en el estómago vuelve… ¿y si su novio se entera y decide terminarle? ¿Cómo se sentiría él al respecto? Además del sustico que le da pensar en la idea su mente se encuentra totalmente en blanco, no logra adivinar como se sentiría.
Entonces cuelga.

Y de vuelta a la fiesta…
Y en el bar todos bailan con todos. Y luego Jude pasa su mano por el pecho del gordito… y yo lo veo desde la distancia y no me creo como eso está pasando en las narices del novio. Luego me parece muy difícil que él no sepa.
Entonces le doy un abrazo a Sr. Indeciso y le digo que salgamos.

-o-
¡Hasta la próxima!


| 2 comments

Relatividades y pocas pistas



Yo rara vez invito a alguien a hacer algo si no estoy mas que seguro que esta persona va a decirme que si. No se trata de una norma que luego derivará en mi “Decálogo para conocer gente mal educada en Valencia” y es algo que Blandi me discute al menos una vez al mes, pero si es una maña que heredé luego de muchas invitaciones titubeantes, cuando uno no esta seguro de lo que es o lo que siente.

Relatividades de la belleza

Estoy cenando con Sr. Controlador en algún lugar de Concepto®. El me está actualizando acerca de Mr. Amigos. Esta hablando también de alguien nuevo que entró al grupo al que llamaremos Charles Cute y sobre quien Mr. Amigos no puede dejar de fantasear. Pero la historia comienza a ponerse interesante a partir de ese punto. Charles Cute al parecer esta pendiente es de Sr. Controlador. Por un segundo no logro decidir quién es mas guapo entre Sr. Controlador y Mr. Amigos y luego entre el incesante parloteo también comienzo a preguntarme como luce este tal Charles Cute. De pronto salgo de mi estado.

—Lo siento mucho por Mr. Amigos, pero el tiene que entender que yo soy mas lindo que él.

Conociendo a Charles Cute, 1ra. Parte

Luego estamos dando vueltas en un carro y Charles Cute vuelve a aparecer, esta vez en la pantalla del teléfono de Sr. Controlador. Era una invitación.

—Ay vamos —digo—. Quiero conocerlo.

Terminamos en el Dique un Domingo en la tarde. Jamás había ido a ese sitio en tales circunstancias y la abundancia de camionetas y niñitos desarrollados escapados de sus casas merece un tema aparte.

Al llegar al encuentro de Charles Cute, hice lo que cualquier gay en mi situación hubiese hecho. Le tomé una foto y se la envié a Blandi. “¿Es él?” fue su reacción y casi podía imaginármelo en frente con sus bracitos de cocodrilo y su cara de “WTF?”, que supongo era la misma que yo tenía en ese momento. Estamos hablando de un tipo de menos de 1,69, dientón y que hacía gala de una mojigatería falsa que daban ganas de echarlo al agua. Además se había rascado con guarapita. A todas estas era difícil determinar si era del equipo o no.

Luego para mi sorpresa Charles Cute comienza a hablar de mujeres con Sr. Controlador y yo comienzo a sentir cosas extrañas, como una mezcla entre estupor y fastidio. De pronto salgo de mi ensimismamiento cuando me dan la oportunidad de lanzar algo de veneno. Yo no debí decir nada, pero la maldad es mas fuerte que yo.

—Ella me dijo que quería ir al Embbasy®, pero yo le dije que no —dice Charles Cute
—¿Y por qué le dijo que no? —Le pregunta Sr. Controlador
—Ella no es la que me gusta.

Ya yo tenia la información de que hacía un buen tiempo desde que terminó con la novia.

—¿Y el verano qué? —le pregunto.

Entonces se puso rojo como un tomate. “Te tengo”, pensé. Sr. Controlador me lanza “La mirada” y dice mi nombre. Usualmente eso basta para detenerme pero la oportunidad era muy grande, así que dije una última.

—Tu eres el primer carajo que conozco que pela una oportunidad así en nombre del amor. Y me parece fino, te lo respeto, pero… wow.

Luego de habernos marchado, le comento a Sr. Controlador que no tengo dudas.

En las costillas

Cuando alguien tiene el atrevimiento de pasar su mano por el costado cuando te saluda en medio de la oficina uno hace una evaluación, suponiendo que estés soltero. Primero revisas bien a la persona y si realmente es más fea que tu, uno piensa en su salario, en cosas que valen mas la pena, como preguntarte si tu jefa irá hoy a trabajar y luego mira al carajo con aprehensión para dejar claro el siguiente mensaje: Amigo, mejor juega en tu liga.

Gaia en Green Hill Zone

Blandi es tan cute que cuando uno esta en la barra y de pronto lo ve tratando se sacarle fiesta a un sujeto alto y desgarbado que no lo merece, el cual, dicho sea de paso, lo mira con una media sonrisa, es cuando uno piensa que el mundo definitivamente tiene cierta clase de equilibrio.

Sonrisa de triunfo

Un check in donde estoy cenando y Sr. Controlador me escribe. “Estoy al lado con Charles Cute y Mr. Amigos. Perfecto, pienso. Ando con Sr. Indeciso, me gusta como me veo y mas me gusta como se ve él.

Entonces llegamos al restaurante, saludos van y saludos vienen. Y mientras finjo que estoy hablando con Sr. Controlador puedo ver como Mr. Amigos pasa su radar sobre Sr. Indeciso. Entonces me rio, pero no porque lo que estuviese escuchando fuese especialmente gracioso.

Conociendo a Charles Cute, 2da parte.

Estamos en una fiesta en casa de Sr. Controlador. Personajes destacados, Sr. Intenso y Charles Cute. Este último se aparece con una mujer y de verdad ese día comienzo a pensar que ciertamente no es de nuestro equipo. Me cuesta pensar que alguien que use a mujeres de tapadera puede escoger a una con semejante tamaño de nalgas.

—Esa caraja tiene culo de señora —le susurro al oído a mis amigos. Todos reímos secretamente.
Luego Sr. Controlador se pasa de tragos y le repite mi comentario a Charles Cute.

Desastre.

Mano sobre el costado, la saga.

Luego estamos en otra de esas fiestas clásicas de apartamento donde nunca hay suficiente hielo y Charles Cute está allí. Ese día le inventé este sobrenombre. Nunca se vio mejor. Las mujeres andaban como locas por él y Sr. Controlador también.

Durante toda la noche fallé tratando de hallar la oportunidad de ponerlo en evidencia. Además ando con un suéter American Eagle® que me queda algo grande y no puedo ser tan malo cuando siento que no me veo tan bien. Además hace demasiado calor en ese apartamento del demonio.

Luego llega el momento de la foto grupal y Charles Cute se pone junto a mi. De pronto siento su mano en mi costado

Que fastidio.

¿Volverá?

Vamos en la vía y le damos el aventón al guapo nuevo de turno. Por casualidades de la vida y aunque todos sus episodios están superadísimos, Sr. Controlador me cuenta algo de Charles Cute. Entonces el nuevo de turno habla:

—Yo te digo algo, si parece, es. Sin excepciones.

Ok.

-0-

¡Hasta la próxima!