Relatividades y pocas pistas



Yo rara vez invito a alguien a hacer algo si no estoy mas que seguro que esta persona va a decirme que si. No se trata de una norma que luego derivará en mi “Decálogo para conocer gente mal educada en Valencia” y es algo que Blandi me discute al menos una vez al mes, pero si es una maña que heredé luego de muchas invitaciones titubeantes, cuando uno no esta seguro de lo que es o lo que siente.

Relatividades de la belleza

Estoy cenando con Sr. Controlador en algún lugar de Concepto®. El me está actualizando acerca de Mr. Amigos. Esta hablando también de alguien nuevo que entró al grupo al que llamaremos Charles Cute y sobre quien Mr. Amigos no puede dejar de fantasear. Pero la historia comienza a ponerse interesante a partir de ese punto. Charles Cute al parecer esta pendiente es de Sr. Controlador. Por un segundo no logro decidir quién es mas guapo entre Sr. Controlador y Mr. Amigos y luego entre el incesante parloteo también comienzo a preguntarme como luce este tal Charles Cute. De pronto salgo de mi estado.

—Lo siento mucho por Mr. Amigos, pero el tiene que entender que yo soy mas lindo que él.

Conociendo a Charles Cute, 1ra. Parte

Luego estamos dando vueltas en un carro y Charles Cute vuelve a aparecer, esta vez en la pantalla del teléfono de Sr. Controlador. Era una invitación.

—Ay vamos —digo—. Quiero conocerlo.

Terminamos en el Dique un Domingo en la tarde. Jamás había ido a ese sitio en tales circunstancias y la abundancia de camionetas y niñitos desarrollados escapados de sus casas merece un tema aparte.

Al llegar al encuentro de Charles Cute, hice lo que cualquier gay en mi situación hubiese hecho. Le tomé una foto y se la envié a Blandi. “¿Es él?” fue su reacción y casi podía imaginármelo en frente con sus bracitos de cocodrilo y su cara de “WTF?”, que supongo era la misma que yo tenía en ese momento. Estamos hablando de un tipo de menos de 1,69, dientón y que hacía gala de una mojigatería falsa que daban ganas de echarlo al agua. Además se había rascado con guarapita. A todas estas era difícil determinar si era del equipo o no.

Luego para mi sorpresa Charles Cute comienza a hablar de mujeres con Sr. Controlador y yo comienzo a sentir cosas extrañas, como una mezcla entre estupor y fastidio. De pronto salgo de mi ensimismamiento cuando me dan la oportunidad de lanzar algo de veneno. Yo no debí decir nada, pero la maldad es mas fuerte que yo.

—Ella me dijo que quería ir al Embbasy®, pero yo le dije que no —dice Charles Cute
—¿Y por qué le dijo que no? —Le pregunta Sr. Controlador
—Ella no es la que me gusta.

Ya yo tenia la información de que hacía un buen tiempo desde que terminó con la novia.

—¿Y el verano qué? —le pregunto.

Entonces se puso rojo como un tomate. “Te tengo”, pensé. Sr. Controlador me lanza “La mirada” y dice mi nombre. Usualmente eso basta para detenerme pero la oportunidad era muy grande, así que dije una última.

—Tu eres el primer carajo que conozco que pela una oportunidad así en nombre del amor. Y me parece fino, te lo respeto, pero… wow.

Luego de habernos marchado, le comento a Sr. Controlador que no tengo dudas.

En las costillas

Cuando alguien tiene el atrevimiento de pasar su mano por el costado cuando te saluda en medio de la oficina uno hace una evaluación, suponiendo que estés soltero. Primero revisas bien a la persona y si realmente es más fea que tu, uno piensa en su salario, en cosas que valen mas la pena, como preguntarte si tu jefa irá hoy a trabajar y luego mira al carajo con aprehensión para dejar claro el siguiente mensaje: Amigo, mejor juega en tu liga.

Gaia en Green Hill Zone

Blandi es tan cute que cuando uno esta en la barra y de pronto lo ve tratando se sacarle fiesta a un sujeto alto y desgarbado que no lo merece, el cual, dicho sea de paso, lo mira con una media sonrisa, es cuando uno piensa que el mundo definitivamente tiene cierta clase de equilibrio.

Sonrisa de triunfo

Un check in donde estoy cenando y Sr. Controlador me escribe. “Estoy al lado con Charles Cute y Mr. Amigos. Perfecto, pienso. Ando con Sr. Indeciso, me gusta como me veo y mas me gusta como se ve él.

Entonces llegamos al restaurante, saludos van y saludos vienen. Y mientras finjo que estoy hablando con Sr. Controlador puedo ver como Mr. Amigos pasa su radar sobre Sr. Indeciso. Entonces me rio, pero no porque lo que estuviese escuchando fuese especialmente gracioso.

Conociendo a Charles Cute, 2da parte.

Estamos en una fiesta en casa de Sr. Controlador. Personajes destacados, Sr. Intenso y Charles Cute. Este último se aparece con una mujer y de verdad ese día comienzo a pensar que ciertamente no es de nuestro equipo. Me cuesta pensar que alguien que use a mujeres de tapadera puede escoger a una con semejante tamaño de nalgas.

—Esa caraja tiene culo de señora —le susurro al oído a mis amigos. Todos reímos secretamente.
Luego Sr. Controlador se pasa de tragos y le repite mi comentario a Charles Cute.

Desastre.

Mano sobre el costado, la saga.

Luego estamos en otra de esas fiestas clásicas de apartamento donde nunca hay suficiente hielo y Charles Cute está allí. Ese día le inventé este sobrenombre. Nunca se vio mejor. Las mujeres andaban como locas por él y Sr. Controlador también.

Durante toda la noche fallé tratando de hallar la oportunidad de ponerlo en evidencia. Además ando con un suéter American Eagle® que me queda algo grande y no puedo ser tan malo cuando siento que no me veo tan bien. Además hace demasiado calor en ese apartamento del demonio.

Luego llega el momento de la foto grupal y Charles Cute se pone junto a mi. De pronto siento su mano en mi costado

Que fastidio.

¿Volverá?

Vamos en la vía y le damos el aventón al guapo nuevo de turno. Por casualidades de la vida y aunque todos sus episodios están superadísimos, Sr. Controlador me cuenta algo de Charles Cute. Entonces el nuevo de turno habla:

—Yo te digo algo, si parece, es. Sin excepciones.

Ok.

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¡Hasta la próxima!