Al fin, racional.


Lee las partes anteriores en >>>aqui<<<

Un día me agoté. Estaba cansado de “nuestra relación”, que no era nada, de tratar de controlar todos los elementos que nos mantenían unidos, de conspirar en contra de Ana quien ya empezaba a caerme bien, y finalmente sucedieron los hechos que me hicieron volver a la racionalidad.

La cama donde yo dormía por razones que desconozco se había estropeado. Yo me hice el tonto diciendo cosas como “¿Se supone que debemos dormir en la misma cama?” Pero ciertamente me moría por que eso sucediera, el hermano menor de el, que siempre dormía con nosotros en el cuarto se fue a acostar en otro cuarto, y desde ese día siempre que me quedaba en su casa, dormíamos en la misma cama. Creo que tenerlo tan cerca, fue la tortura más grande a la que pude someterme, saberlo ahí, junto a mí, en short, sin franela, desataba las más bajas pasiones y a la vez me martirizaba el hecho de ni siquiera poder abrazarlo. Esto termino de agotarme mentalmente, necesitaba salir de esa situación rápidamente y superar ese sentimiento cuando antes. Y aunque me repetía eso una y otra vez, fue difícil, muy difícil empezar hacerlo, de hecho no empecé a desbaratar todo mi reino de control sobre él hasta una noche en la que pasaron dos cosas.

La primera fue una confesión de él, mientras preparábamos de comer en la cocina de su casa. Estábamos tocando ciertos temas sexuales, cuando de repente el me dice:
—Yo nunca he estado con una mujer.
—O sea que eres cero kilómetros —dije yo con sorna, totalmente incrédulo.
—En serio —remato, desdibujando la pequeña sonrisa que tenía luego de confesión. Estaba totalmente serio.

Yo no podía creer semejante historia. Sobretodo considerando el hecho que su novia estuvo casada y además tuvo un niño. Mientras seguía incrédulo, el se dedico a explicarme las razones, los motivos y yo caí en la actitud que tomamos los amigos, de apoyar las decisiones. Use todas las frases que tenía en el cajón, como: “Me parece muy bien”, “me alegra que tengas esas convicciones”, “No tengo el derecho a juzgarte por algo así” y la peor: “Deberías mantenerte así, si quieres llegar así hasta el matrimonio a mi me parece bien.”

Me contó tantas cosas que durante las horas siguientes antes de dormirme no dejaba de pensar en otra cosa. Muchas ideas pasaban por mi cabeza. El Sandum enamorado, el loco, se sentía feliz por tamaña confesión, pensó equivocadamente que el noviazgo de ambos no era tan fuerte, por el simple hecho de no haber pasado al nivel sexual. El Sandum racional, que poco a poco empezaba a tomar el control comenzó a entender muchas cosas, y comenzó a sentir horror por haber caído en la misma trampa dos veces, por haberse tropezado otra vez con la misma piedra… Pero el loco, seguía tratando de acallar al racional, no quería siquiera pensar en eso, quería seguir viviendo esa farsa.

Esa misma noche, al dormirnos, me despertó un calor extraño sobre mi pierna. Sin moverme mucho, me di cuenta que Enawo había abrazado mis piernas con una de las suyas. El corazón me latía trepidante. ¿Qué debía hacer? ¿Voltearme y hacerle notar que estaba consciente de lo el estaba haciendo? ¿Debía quedarme tranquilo y simplemente suponer que el abrazo se debía a que estaba en un sueño profundo?

A la mañana siguiente, y luego de haber supuesto que Enawo fue victima del sueño profundo, volví a ser yo, semejante situación y la confesión me hizo entender que entre nosotros jamás iba a haber nada mas allá de lo que ya teníamos. En parte por que yo nunca iba a ser capaz de confesarle lo que sentía, por miedo y sólo por eso, y en parte por que, en el remoto caso que Enawo fuese Gay o Bi, que por supuesto ya estaba convencido que no lo era, sus valores altamente evangélicos, su familia perfectamente constituida, sus prejuicios, la comunidad eclesiástica, sus principios “morales” (entrecomillado por que ser Gay no es inmoral), no lo dejarían siquiera considerar la posibilidad de tener algo con alguien de su mismo sexo.

¿Qué si finalmente le gustaba? Por supuesto que si, sólo que Enawo estaba pasando por su fase lógica pre sexual, esa fase en la que todos hemos tenido contacto con personas de ambos sexos, fase que al terminar, desemboca en la que definitivamente será nuestra preferencia sexual. Yo agotado emocionalmente y además incapaz de soportar nuevamente una lotería en la que un muchacho no sabe si es gay o no, decidí acabar con todo.

Para darle fuerza a mi decisión di un primer paso. Deje que Ana entrara a nuestro circulo. Recuerdo la primera vez que por pedido mió le dije a Enawo que incluyéramos a Ana en el grupo:
— ¿Para que? —fue su respuesta.
Estaba tan acostumbrado a dejarla por fuera que ahora era el quien actuaba a la defensiva.
—Vamos a meterla y ya, el trabajo es de tres y a que otra personas podemos incluir, ninguno de mis amigos querrá estar en grupo contigo.

Con Ana compartiendo tan cerca de nosotros, Enawo poco a poco fue recobrando la conciencia también, en varias ocasiones declinaba compromisos conmigo por encontrarse con ella ahora, cosas que naturalmente no me decía, que yo descubría con facilidad, sobre todo por que ya conocía su manía de mentir. Pase de un enamoramiento extremo a un sentimiento racional, en el que pensaba, la relación de ellos era lo mejor y más saludable para él, y aunque fueron muchos días terribles en los que sufría cuando luego de prolongadas ausencias de ellos ella aparecía misteriosamente sin labial, poco a poco lo fui superando. Descubrí en Ana una gran amiga también.

Me obsesione con su relación, al punto que de tanto presionar (de forma muy sútil), ella me confirmo que en efecto eran novios (cosa que Enawo todavía me negaba) y me confesó el por que del secreto:

—Todavía no estoy divorciada, Enawo piensa que es mejor que se resuelva mi situación hasta hacer público el noviazgo.

El simple hecho de mantener en secreto un noviazgo por algo así, y encima de todo por petición de él, me hizo caer en cuenta, que en el absurdo caso que Enawo y yo hubiésemos materializado algo, esos valores absurdos lo harían sentir rechazo tarde o temprano.

El día que hicieron público su noviazgo pude saber con exactitud que es eso de tener dos sentimientos a la vez. Nunca, hasta el sol de hoy, me he sentido tan feliz y tan triste al mismo tiempo. Feliz pues Ana estaba contenta de terminar con todo ese misterio y por Enawo también, que aunque seguía evitando dar muchas manifestaciones de afecto, se le notaba más en confianza con ella. Triste, por que lo que nunca había sido mió ahora se alejaría más que nunca…

--------------------------------------------------------

Actualmente aún somos amigos, y hasta lo tengo en el Facebook! =)

11 comments

The Dreamer | 17 de septiembre de 2009, 19:56

Supongo no actualizara su FB con tanta frecuencia como para saber todas sus venturas alla en el bosque... :P Vale... Fue toda un experiencia, un crush de esos donde predomina la razon... Me gusto la historia :P

Gab Romanoff | 17 de septiembre de 2009, 20:19

Por eso. A los heterosexuales solo se les bucea, y no mas!!! jajaja

Pridamo Prístino | 17 de septiembre de 2009, 23:01

Bueno señor Sandum, excelente historia, muy buen relato y redacción, y especialmente el manejo..., sus entregas una cada más intrigante que la otra, le merecen loas. Particularmente encuentro muy triste el final, pues hubiese sentido parecido a usted, pero supongo que de veras puede afirmar..., mejor así, mucho mejor así.


Nos estamos leyendo.

Prídamo

Thiago | 18 de septiembre de 2009, 6:03

Bueno, un sacrificio tremendo pero a veces hay que hacerlo. Seguramente no hubieras ganado nada. Cuando un tio no es gay, no lo es. No hay nada que hacer, y hay tios heteros, aunque a veces los gays tendemos a pensar que no, y que todo tio en una situación limite seria gay.

POr eso nunca sabremos que pasaria si tu te das la vuelta en la cama y le respondes a aquel abrazo de piernas. Es curioso que tu siendo el gay fuiste el que mas miedo tuviste y no te lanzaste. Es tipico. De todas maneras es verdad que muchos chicos pasan por esta fase de amistad-amor con chicos de su edad pero luego la superan. tu no, tu eras gaya claramente definido.

Cari, bueno, como siempre genial tus post, pq escribes y refelexionas tan bien....

Oye, sabs algo de akira? he ido a su blog hoy y dice que EL PERFIL NO ESTÁ COMPARTIDO, o no sé qué...

Bzos

NewSaint73 | 18 de septiembre de 2009, 10:15

Hola

Chango alcance a pensar que si...pero creo que fue una buena desicion.

Chau.

Aki®a | 18 de septiembre de 2009, 11:26

Hay novio de mis amores!!!

Bueno, me gusto mucho esta serie de post, porque pude comprender lo aplomado e inteligentisimo que puedes llegar a ser sin dejar a un lado el raciocinio. Triste, muy triste el final pero era mas que evidente, ademas el chiquillo demostraba un caracter voluble, cuestión que para tu caso viene siendo motivo para descarte a futuro.

Un abrazote!

Sandum | 19 de septiembre de 2009, 13:17

Dreamer: Gracias!

Gab: Tienes toda la razón!

Pridamo: Gracias!

Thiago: Que te puedo decir, tienes razón, aunque en la historia hay algo de sentido figurado, besos!

New: Yo también lo creo! Saludos!

Akira: Amor, cuando escribi el final hasta yo me entristeci recordandolo... Besos!

Jernest** | 19 de septiembre de 2009, 15:37

Wow... Pues la verdad el final me dejó un sabor a "inconcluso" nada normal; y odio cuando eso pasa. No es culpa tuya, claro está, pero es que hay ciertos detalles de esta historia que pareciera que no tenían, ni tendrán sentido alguno, o tal vez si lo tienen, pero yo soy muy "cuadrado" como para pensar que las cosas son así y ya. Me pongo en tu lugar y me da como una mezcla de Impotencia/Nostalgia/Inhibición bastante fastidiosita...

Que chimbo todo, la gente ambigua definitivamente no deberia existir

Saludos. (Amo la manera en que escribes, realmente me transporta)

xoxo

ana_marie | 19 de septiembre de 2009, 19:17

ummmm jaja te adoro! tu comment me hizo sentir bien jaja,no importa en la próxima invito yo :)

Joey | 22 de septiembre de 2009, 8:51

Bueno la verdad es que lo que esta quieto se debe dejar quieto, el final de la historia era el que se esperaba, para mi Enawo estaba en la misma etapa tuya de no aceptar lo que era, es lógico con tanta presion familiar y social, pero asumamos que si, que era heterosexual y ahora es feliz.

Un abrazo

Reina | 28 de septiembre de 2009, 20:16

wow! tenía tiempo que no pasaba y vaya si tuve que ponerme al día pero como siempre tienes una facilidad extraordinaria para hilar historias!

Trataré de no ausentarme tanto pero ya ni mi blog atiendo jajaja

Por cierto, pasa por allá que hice un post especial para niños.

Besos