No corras si no te han llamado



Ya alguna vez he dicho que si hay algo peor que tener 30 y ser gay es tener 20 y ser gay. Hay tantas lecciones que aprender, tantas cosas que no sabes y tanto loco suelto por allí… Se requieren esos 10 años de experiencia para salir aprender a salir ilesos de todo eso. Veamos.

Cervezas en un país ajeno

Mr. Arrogante ya no vive en Valencia. Se mudó poco después de terminar con su ultima relación. Un abogado súper-poderoso que lo sofocaba con sus ansias de éxito y desilusiones de amores pasados.

Y aunque Mr. Arrogante nunca se ha enamorado, según el mismo dice, esto le afecto un poco. Realmente se había involucrado sentimentalmente con él por muchos meses. Si, se sentía ahogado, si, a veces se sofocaba, pero luego cuando terminaron se sintió de nuevo libre, como nunca antes.

Luego esta allí, solo en un café con su laptop, trabajando en un país extraño. Estar solo no le afecta en lo mas mínimo. Al menos ya no de la manera que lo hacía antes.

Minutos después llama a su mejor amiga, que también se encuentra en otro país.


Sin darte cuenta

Un día Klavier esta con un conocido de la universidad.

—Vamos a salir —le dice este conocido—. Va un amigo que la esta pasando mal y quiero que se anime y conozca a alguien.
—¿Cómo es eso? —pregunta Klavier
—Bueno me contó que cree que su novio lo esta engañando.

Horas después se da el encuentro en un sitio de cerveza y de inmediato Klavier se siente atraído por Sr. Indeciso. Por insistencia del amigo, ambos intercambian números de teléfono. Eso es otra lección que no se aprende antes de los 30: Los peligros de estar metido en donde no debes.

Al día siguiente Sr. Indeciso le confirma por mensajes a Klavier que en efecto esta por terminar con su novio.


Mensajes raros

Yo comienzo a notar que mi novio esta raro, pero como tengo mis propios rollos mentales en ese momento, trato de concentrarme en ellos. Soy un desastre por esas semanas. Tengo rollos de toda índole en el trabajo, en la casa y de todo tipo, la vida no parece perfecta en ese momento y pensar en otra persona que no sea yo no parece posible.

Un día Blandi me escribe:

“—¿Le pasa algo a tu novio?”
“—Qué yo sepa no —escribo, aunque no estoy seguro— ¿qué pasó?”
“—Nada que hoy le respondió muy feo a alguien aquí en el trabajo y en general se esta comportando muy raro y grosero con la gente.”
“—Entiendo.”

Dos semanas después me voy de viaje a Panamá y una semana después terminan conmigo.


La aventura de Klavier empieza

Klavier se siente halagado cada vez que Sr. Indeciso le escribe. Resulta ser que quien los presentó es uno de los mejores amigos de él. “Lo del novio seguro era algo que tenia tiempo muriendo”, se dice a si mismo, ya que casi inmediatamente el comienza a conocer a varios de sus amigos, los cuales probablemente conocían al ex, se dice además.

Todo marcha sobre ruedas, aunque a veces Sr. Indeciso luce perdido y con la mirada ausente. Klavier decide ignorar eso, ya que en una semana Sr. Indeciso ni siquiera ha mencionado algo de su ex, lo cual es bueno, se dice –de nuevo- a si mismo.

Casi una semana y media después que comenzaron a salir Sr. Indeciso subió una foto juntos a Snapchat®… Y allí fue donde todo comenzó. A partir de ese día el ex siempre estuvo presente en esa “relación”, incluso hasta el momento en que terminó. 

Esa noche, además de enviarle un mensaje, el ex furioso saltó a Twitter® a lanzar una punta. La cual llego a modo de un capture al teléfono de Sr. Indeciso. Habían dos corazones sufriendo, uno ilusionado y un grupo de gente solo comiendo cotufas. Aunque Sr. Indeciso trato de disimular que estaba afectado por los mensajes y Klavier se dio cuenta, ambos no dijeron nada. “Ya se le pasará y esto va a pasar, el ya no significa nada para él”, se dijo Klavier a si mismo.

Luego habían otros días en los que todo parecía que iba viento en popa. De la nada Klavier conoció a todos los amigos de Sr. Indeciso y aunque no habían hablado nada al respecto ya se sentía como si fuesen novios. Se enviaban mensajitos, buenos días y buenas noches, salían a comer y se agarraban de la mano en fotos.

Lo que él no sabia era lo que cuesta mantener un novio, en especial si estas en el closet, aún estudias en la universidad y dependes económicamente de tus padres. Tener un novio requiere mas que quererlo: Se necesita solvencia en muchos aspectos, pero especialmente en el plano sentimental. Así que habían otros días donde no todo iba tan favorable y sufrían para verse: tenia que haber dinero, una casa libre, un carro disponible entre otras tantas acomodaciones. Luego tenemos al ex de Sr. Indeciso, el cual es una especie de periodista rosa de la ciudad y comenzó a hacer lo que mejor sabe: Escribir.

Y los espectadores de esta historia comenzaron a mandar captures de esos textos. Y esos captures llegaron a Klavier.

En una de las columnas el ex escribió como los vio juntos en su restaurante favorito y cómo se sintió al respecto. Ese día había finalizado esa nota diciendo que muy probablemente Sr. Indeciso solo se estaba vengando. Dos noches después Klavier decidió –tarde-, dejar de hablarse a si mismo.

—¿Viste lo que escribió?
—Me molesta, aunque no estoy seguro por qué —respondió Sr. Indeciso lacónicamente.
—Seguramente te molesta la parte en la que insinúa que todo lo nuestro es una mentira —dijo Klavier enérgicamente, como si al decirlo en voz tal afirmación podría hacerse mas cierta—. Me da cosa con él. Mientras no salga de esas fantasías que escribe nunca podrá estar bien.
—¿De verdad te molesta tanto esto? —pregunto Sr. Indeciso, aburrido.
—No —mintió Klavier, que desde que supo quien era el ex se la pasaba revisándolo en redes sociales, e incluso se le había escapado uno que otro “like”.

Una de las máximas en esta situación es: Deje quieto lo que esta quieto.


Se envía el mensaje

Un mes después estoy en Coffee Market almorzando con mi ex no-tan-ex. Si mal no recuerdo era día del Padre. Pero ambos no nos llevamos bien con nuestros papás así que el día parecía perfecto. Fue un acuerdo de salud, supuestamente debíamos hablar para “cerrar algunos temas”.

Ese día dijimos todo lo que no nos habíamos dicho en tanto tiempo de relación. Esas cosas que no escribes aquí porque son íntimas. Esas cosas de las que nadie sabe porque de eso se tratan la relaciones: Por fuera vez algo superficial y piensas que todo es agarrarse de manos, tener quien te acompañe a comprar una botella de vino y sexo seguro todas las semanas, pero por dentro… Por dentro solo sabemos nosotros.

Sin embargo yo me fui con lo que necesitaba saber.

—¿Y ahora estas enamorado o algo así? —le pregunto.
—¿Cómo crees algo así? —responde algo aturdido—. Va a pasar mucho tiempo para que yo me vuelva a enamorar de alguien.

Decido entonces ni siquiera mencionar al chico del momento. Sin embargo ese día no estábamos listos. Esa noche le escribo que no me busque mas de momento. Había mucho que procesar.


Cuando crees que sabes pero no tienes ni idea

Lo que dice la gente, los problemas logísticos de la relación y cualquier closet parece lejano cuando finalmente Klavier es invitado por Sr. Indeciso a la despedida de uno de sus amigos de carrera, al cual llamaremos Blandi. Por muchas semanas Klavier había escuchado como esta era una de las personas mas importantes para Sr. Indeciso, por lo que enseguida sintió la obligación tacita de caerle bien. Además había una posibilidad de que el ex estuviese allí ¿podría haber algún problema?, se preguntaba entre ansioso y nervioso.

Pero llego el día y el ex no hizo aparición en la fiesta. Sin embargo a Klavier le pareció agradable Blandi y en su opinión hablaron de muchas cosas.

Un día antes que Blandi se fuese del país, uno de sus mejores amigos, el ex de Sr. Indeciso va a visitarlo a su casa.

—¿Qué tal te fue en tu despedida? —le preguntó.
—Fue bien chévere, bien emotiva. Varios me dijeron cosas muy lindas. Hiciste falta —le dice.
—Equis, no iba a ir a proporcionar espectáculo —le dice el amigo—, creo que de todos modos no era la idea del evento ¿qué tal el chico de reemplazo?
—Ni recuerdo su nombre —responde Blandi.
—Se llama Kleiver, Klavier o algo así —responde el amigo
—¿Cómo sabes su nombre?
—Es tan tonto que ha estado espiándome en redes sociales y deja rastros.

Hay un silencio prolongado, seguido de risas.


Fuera de lugar

Una semana después me encuentro en la fiesta a la cual le había dicho a Sr. Indeciso que no iría, aunque indirectamente me invitó. Eran una de esas promos de estudiantes. Pero luego Sr. Controlador me había regalado la entrada ya que su prima era de esa promoción y luego nos acompañó también Sr. Sonrisa.

La fiesta estaba aburrida, la cerveza caliente y mientras mas me llenaba de alcohol barato, mas comenzaba a pensar que era buena idea irme. Cuando inicio mi retirada veo al chico de remplazo a lo lejos. Tenía una de esas camisas con un horroroso estampado atrás y un sombrero (era de noche y estábamos bajo techo, por si se lo preguntan). Desde mi parte mas interna surgió una risa pero luego comencé a pensar que tal vez no estaba siendo objetivo.

Mas cerca de la puerta vi a Sr. Indeciso llegando y saludando a sus amigos. Decidí no acercarme.

Mientras voy ensimismado caminando por el estacionamiento y pensando en todo, Sr. Sonrisa me saca del agujero:

—¿Viste la camisa que cargaba el carajito? Asquerosa.

Los tres reímos.


La verdad habla por si sola

—Siento que has estado evadiéndome o haciendo mas difícil las cosas para vernos —le dice Klavier a Sr. Indeciso
—Voy a serte muy sincero. En este momento lo que quiero es estar solo. Además siento que esto no va a ningún lado —le responde él.
—No digas mas —responde Klavier al tiempo que se siente traicionado. Después de todo, aquello que había sido escrito semanas atrás podría ser cierto.
—Podemos seguir siendo amigos —sugiere Sr. Indeciso, aunque solo quería ser amable.

Pero Klavier se levanta de la mesa ceremoniosamente. Le pide que no vuelva a escribirle nunca mas.

Cuando Klavier se marcha, llegan las dos entradas que habían ordenado. Sr. Indeciso cancela el resto de la orden y se come las dos entradas tranquilamente.


En la playa

Yo fui uno de los primeros sorprendidos cuando ya me encontraba camino a la playa con mi ex no-tan-ex. A veces me respondía bien a veces reaccionaba en forma tosca por lo que no sabía que podía pasar.

Cuando llegamos a la habitación habían dos camas. La encargada de la recepción que nos acompaño hasta la habitación debió sentir la furia de mirada porque luego me susurró:

—Todas nuestras habitaciones son así.

Al final decidí no preocuparme de eso. Y tenía razón.

A la mañana siguiente estaba en la playa preparando emparedados para dos con mayonesa de eneldo y otras cosas. Era la primera vez que usábamos esa salsa.


Dos meses después aun nos gusta.

Y ya no creo que él sea tan indeciso.

2 comments

Carlos elian | 22 de junio de 2017, 0:36

Ygual besos

victor gil | 8 de diciembre de 2017, 5:15

hola buen dia me llamo victor jose gil mi cedula de identidad numero 582.011 mi edad 18 años mi rol versatil serio discreto estudio universitario vivo con mi madre que es hipertensa y otras patologias medicas y mi padre de crianza murio hace meses de parkinson vivo en venezuela y la situacion esta complicada en mi pais y mi mama es pensionada tiene 56 años y no le alcanza para su tratamiento medico y hay dias que no tenemos para comer mi padre de crianza era de gran apoyo el que quiera darme una ayuda aqui mis datos bancario: bancaribe cuenta de ahorro numero:0114-0540-10-5401413296 si me puedes transferir victor jose gil cedula de identidad 582.011 correo:victor_gil1934@outlook.com disculpe la molestia generada