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¿Quieres tener novio? Lee (o mejor no) con atención



Mi mamá trabaja bajo esta filosofía: ¿Para qué desarrollar un gaydar si tengo un hijo a quién preguntarle? Con eso en su mente y sabiendo de antemano que le gustan las novelas, se puede entender lo siguiente:

—Hijo ¿Lilibeth Morillo es lesbiana? A ella nunca se le ha conocido a nadie.

Al principio me dio mucha risa. Para mi la farándula nacional es tan relevante como los pasteles de manzana que antes vendían en los centros de comida rápida: ¿quién rayos consume eso?

Sin embargo esa pregunta me pareció reveladora. Era como si ella automáticamente está diciendo que tu orientación sexual define si te la pasarás solo o no. Es un “No es ok tener la edad de Lili ser heterosexual y estar sola”. Lo cierto es que revisando el caso de esta señora, lo mas seguro es que si es lesbiana, pero no se sabe nada de una relación estable. De pronto me encontré pensando en todas las personas que dicen desear tener un novio pero siempre batean foul balls. En aquellos que alimentan el dicho “el que muestra el hambre no come”. En todos esos que apenas tocan el tema dicen cosas como “yo siempre estoy solo”. Es hora de dejar todo eso atrás si deseas tener novio. Lilibeth si estas leyendo esto, presta mucha atención.


Lo primero es determinar si en verdad lo deseas

Mi amigo Tom solo ha tenido un novio en toda su vida, y no, no tiene 14 años. Tiene aproximadamente 22. Desde que lo conocí el estaba claro: Se dedicó a hacer un casting exhaustivo en gaydar (eran otros tiempos) y tan solo tuvo un par de citas fallidas –una de esas conmigo- antes de conocer Yeiker (no es su nombre real). No era precisamente el novio que se merecía, pero el lo quería y eso es lo importante. Duraron como 5 años (eso es como 15, en años gays) y es probable que vuelvan por más.

Cuando comenzaron  y antes de mostrarme la foto de rigor recuerdo que me dijo “no es bonito, pero no sé. Tiene algo que me gusta”. Cuando vi la foto, recé una pequeña plegaria (aunque no me considero creyente) por él.

¿Cuál es la moraleja de esta historia? Mientras sepas lo que quieres lo demás es accesorio.

Jugando por los alrededores

Esto sonará muy loco, pero cuando una persona como yo decide tener novio y escoge a alguien, es muy poco lo que puede hacer el elegido para escaparse de ello, a menos claro que cometas algún error, que era lo que me pasaba antes a mi: Ante cualquier señal de debilidad del otro hacía cosas “malas” solo para tener una excusa y alejarme. Pero créanme cuando les digo que esto no es un comportamiento atípico: Muchos saboteamos nuestra salidas porque en el fondo no queremos estar con nadie, es mas, muchos sabotean sus relaciones nada de mas al empezar porque en el fondo no desean estar con nadie.

Era lo que hacía Sr. Maneras cuando salía con Sr. Indeciso. Unas veces se mostraba interesado (tengo entendido que hubo un morreo, una cosa), pero luego no le respondía los mensajes alegando baja disponibilidad emocional, lo cual no era mas que un eufemismo para decir que aún seguía despechado, pero ¿entonces para que lo buscaba en primer lugar? ¿quieres o no? Y claro después llega uno decidido y se acaba el juego. Luego llega Sr. Maneras y pregunta:

—¿Y a ustedes como les va?

Y todos nos vemos obligados a torcer los ojos.

Historias extrañas

Estoy en contacto con alguien que tenia tiempo queriéndome contar que terminó con el novio. Yo hacía maromas para evitar escuchar a esta persona ya que tal situación se repite trimestralmente ¿qué iba a ser diferente esta vez? Y aunque no puedo decir que cada trimestre yo era su confidente, lo cierto es que si me sé cada una de esas historias (sería un mal escritor si no fuese así).

El punto es que dijo algo que llamo mi atención:

—Me terminó porque yo me acosté con alguien más y luego se lo confesé.

Por unos 10 segundos no supe que responder. Pero luego me compuse:

—En realidad fuiste tu quien terminó con él. No creo que pretendieses seguir luego de semejante confesión y mas si estaban bajo la premisa de ser exclusivos.
—No fue algo planificado —me responde—, fue algo que no pude evitar.
—Eso siempre se puede evitar. Tu puedes estar completamente desnudo frente a una persona y antes de que suceda cualquier intercambio de algo, justo antes, incluso en esa milésima, existe la posibilidad de decir que no, así que no me vengas con esa.

El concepto de “cachos planificados esta mal” vs “cachos no planificados, esta ok”, no deja de perseguirme desde esa conversación. Me parece que en el fondo en realidad son dos partes de él teniendo un conflicto interno, donde gano la que siempre quiere sabotear las cosas.

Hace poco tuiteó “Enamorado nuevamente…”

Conflictos de inmigración

—Es el karma del inmigrante —me dice un amigo que vive en el primer mundo—. Yo me fui dejando una buena relación y ahora K. me dejará a mi.

Es algo parecido a un par de amigos que conozco. Iniciaron su relación con fecha de caducidad: Uno de ellos se iba en unos meses y ya no había vuelta atrás. Mi consejo siempre fue:

—En tanto siempre tengas presente la fecha de caducidad…

Pero en realidad no estaba de acuerdo ¿Qué sentido tiene involucrarse con alguien que sabes que se va? ¿qué sentido tiene iniciar una relación con fecha de caducidad? Es como iniciar un curso cuyo diploma es la resaca del rompimiento: No voy al curso por el curso en si mismo, llegué allí por el diploma. Creo que lo mejor en esos casos es una relación sexual: Nos vemos para eso y chao. En fin.

Jude y el saboteo interno

Jude me cuenta que desde que esta con su novio un montón de fantasmas aparecieron en su casa. Esta gente, que antes siempre estaban muy ocupados, hoy no dejan de escribirle para “saludarlo” o “tomarse un café”. De entre todos los fantasmas hay varios por los que Jude se ahogaba en su propia saliva algunos meses atrás (me consta).

—A mi me pasa lo mismo en cierta medida —le confieso—, pero equis con esa gente. Ellos no solo quieren sabotear su vida sino también la tuya.
—¿Pero como hace uno? —continúa Jude—, con varios deje como un cable pelado.

Sr. Controlador es tajante cuando le consulto la cuestión:

—Borralos del teléfono ­—me dice.

Pero en el fondo entiendo el dilema que plantea Jude:

—¿Cómo hace uno? ¿por qué esta gente viene y aparece así de la nada?

Supongo que una parte de él no esta cien por cien segura de lo que tiene ahora y lo invade ese pensamiento de “¿y si este no es el adecuado?”.

—En todo caso —le digo—, no vayas a hacer lo que te hicieron a ti.

Colgamos.


El que muestra el hambre no come

Estoy seguro que cualquiera de ustedes puede completar este párrafo.


¡Hasta el próximo sábado!
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Hacer amigos en Valencia, a mi manera. Segunda parte



Nota “editorial”:

Pasamos un mes de encierro en nuestras casas debido a que un grupo de personas no quieren que pensemos por nosotros mismos. Había que protestar y defender en lo que creemos en forma mas firme que en años anteriores. Por un breve momento, no trabajar o paralizar todo parecía una buena idea, pero luego ya no tanto. Dentro de ese grupo de personas adversas al gobierno –que pregona creer en la libertad y entre las que me incluyo- también está un conjunto de ciudadanos que creen que su lucha es la única posible. No quieren verte libre tampoco. Se molestan porque en estos tiempos no deberías tomarte un cerveza, besar a alguien o salir a tomar café. Consideran que espacios como este son ridículos dado la situación actual que vive el país. Al igual que la gente que nos gobierna, estas personas tampoco quieren que seamos libres. Tienen una posición adversa al gobierno, pero son igual de radicales y no entienden todo lo que esa libertad implica. Desperdician energía que podríamos invertir en convencer a la otra mitad que mantiene a los dictadores, de que todos estamos mal y nadando en las mismas aguas.

Lo de arriba, claro está, es solo una opinión. A algunos les gustará, otros me responderán con un video como este (Ver). Mi intención no es desestimar la opinión de nadie. Solo que luego de mucho pensarlo, la función de este blog (entretener al lector y a mi) no compromete en nada la lucha que a mi manera llevo por el país, intentando convencer a radicales y procurando que a las personas que dependen de mi no les falte nada.  Jamás he movido una barricada u opinado en contra de la protesta efectiva y espero que jamás nadie me escriba intentando mover una letra de lo que aquí se publica.

Dicho lo anterior… Volvamos al mundo de Sres. misteriosos, cocteles baratos a las 3am y gente que busca algo… Pero que cada quien interpreta según sus convicciones.


De nuevo: Hacer amigos en Valencia, a mi manera (Segunda parte).


Tenemos un mes encerrados pero aún así Jude se la arregló para tener un novio.

Llamadas inesperadas

Jude me llama:

—Tengo un novio —dice.
—Yo también le respondo.

De repente parece que por esa circunstancia nuestra amistad deja de tener un poco de sentido ¿de qué vamos a hablar ahora?

—¿Y ya superaste lo de Sr. Arrogante?
—No entiendo esa pregunta.

Colgamos.

Buscando lo que ya se te perdió

Un día estoy con Sr. Indeciso y Blandi me llama para hacer algo. Nos encontramos con Mr. Selfie quien esta saliendo con él. Como la cosa no da para mas –leer nota editorial- el plan final era ir a casa de Mr. Selfie. En el proceso se unen dos mas.

Ya instalados en el apartamento no puedo evitar notar como uno de los extras nos mira a mi y a Sr. Indeciso (que compartimos un mismo mueble, tu sabes, hay que caer en los clichés) de una forma que no logro precisar muy bien ¿es envidia? ¿es ese sentimiento de que quiere lo mismo para él? Al final y como parecía una buena persona decidí que sentía lo segundo. De nuevo, como hace unas semanas atrás, me volví a sentir mas poderoso.

Días después hay una marcha y veo una foto del extra, Blandi y Sr. Indeciso. Entonces sentí como una especie de poder que me invadía. Todos los años de experiencias, relaciones perdidas y cosas como las narradas en este video (ver) se mezclaron y casi creí tener una lengua bífida. A la vez me sentí cansado, había olvidado las cosas que vienen cuando llega una persona que no le importa compartir el asiento contigo. Por unas horas mantuve la calma e intenté actuar normal.

También seguí actuando normal cuando Sr. Indeciso me comentó que el extra le enviaba mensajes.

Mucho mas normal seguía actuando cuando  Sr. Indeciso me comentaba que luego decirle que estaba conmigo, en mi casa, respondía cosas como “me parece excelente, fino, muy bien”.

Sin embargo, tal vez en forma inconsciente también entré en el juego. Le preguntaba a Sr. Indeciso por el extra a sabiendas que yo tenía el control de la situación.

—¿Te molesta? —me preguntó un día.
—No puedo controlar tus amistades —respondí.
—Siempre dices lo correcto, pero si te molesta puedo dejar esto hasta aquí.

Al final yo no estaba seguro si me molestaba o me divertía a partes iguales. Era divertido saber que yo estaba claro como terminaría esto: Con un mensaje del extra buscando lo que ya se le había perdido hace tiempo.

Luego que mi predicción se cumplió y la cosa terminó como esas amistades que después de semejante momento extraño no se escriben mas nunca, Sr. Indeciso y yo intercambiamos notas:

—Yo lo sospeché desde que vi la foto —confesé.
—Para mi normal pues, yo pensé que podía ser un buen amigo, no entiendo como se confundió así.

De nuevo me sentí poderoso. Una pequeña vocecilla me recitaba al oído “tu sabes cosas”.

—Uno no se toma fotos con un desconocido —le expliqué—, lo lógico en esa situación era que tu le hubieses pedido que él te tomara una foto a ti y Blandi. Es poco, pero vivimos en un mundo en que cualquier cosa puede ser pistoneo, hacer amistades no es así de fácil siempre.


Abandonos y regresos

—No entiendo porque no hemos visto mas nunca a Sr. Arrogante —me dice Sr. Intenso un día.
—El otro día le escribí. Hablamos bastante y las cosas se están poniendo serias. Hasta puede que se vaya del país con el.

El tema de emigrar a otro lado nos persigue hasta chismeando.

—Caramba —dice Sr. Intenso.
—Es chimbo que la gente abandone así todo por alguien —comento—, pero espero que le vaya bien.

Un mes y medio luego volvemos por casualidad al templo y de la nada vuelve Sr. Arrogante a este blog

—Pensé que ya no salías —le digo apenas como saludo— ¿qué pasó con tu marido?
—No aguantó.

Esa respuesta me mareo mas que cualquier coctel absurdo de ron barato. La comento con mis amigos e iniciamos una de esas sesiones en la que no queda piedra sobre piedra. Nadie defendió lo indefendible. Supongo que cuando abandonas a la gente luego el regreso es más difícil.

-o-

Este post ya esta muy largo… pero ahí quedo el punto… Volvemos el otro sábado :)






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Venezuela

Debido a lo que esta ocurriendo en el país he decidido darle un receso al blog hasta el próximo sábado.
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Los poderosos



Una vez escribí como “hacerse con una reputación” por mas tonto o increíble que parezca afecta la forma en que te tratan los demás (ver). Parece algo absurdo porque después de todo, se supone que los hombres “no somos así”, pero resulta que si somos así y más.

No obstante hay un tipo de hombre que no sufre ninguna de esas cosas. Son sujetos de buena familia, de apellidos raros o de una gran belleza, que para bien o para mal están al margen de todo eso. Es de común acuerdo que estas personas pueden hacer lo que les de gana, con quien les de la gana y luego salir airosos de la situación sin que ello les afecte en lo más mínimo. Para estos hombres no existe tal cosa llamada “reputación”.

Sr. Valencia

Sr. Valencia es médico. Es alto y guapo. A dónde quiera que va siempre llama la atención. Yo comencé a saber de él por un amigo que siempre lo “stalkeaba” en las redes sociales. Como me parecía bonito lo añadí a mi lista secreta de “stalkeo”. Nunca hace daño seguir a un personaje digno de nuestra valencianidad.

Luego “coincidimos” (entre comillas porque era una fiesta paga) en una fiesta en la que él y el resto de su promoción eran los anfitriones. Era muy fácil darse cuenta que donde quiera que pasaba la gente decía cosas sobre él. Inclusive las personas con quien andaba tenían algún chisme o algo jugoso que decir. Me preguntaba ¿cómo alguien con semejantes historias podía andar por ahí tan tranquilo? Mientras pensaba eso lo veía con la camisa negra de su promoción posando en una foto.

Luego lo increíble pasó. Blandi y Sr. Valencia comenzaron a salir. Blandi sabía algo de “su reputación” y ocasionalmente hacía “chistes” al respecto que no voy a mencionar.  Pero la cuestión es esa. Un terapeuta me dijo hace poco que cuando nos enfrentan a una situación seria o real y nos reímos o hacemos un chiste, en cierta forma estamos admitiendo que es real. También recuerdo una conversación que considero mi inspiración para este tema:

—¿No te da como “algo” salir con alguien tan “popular”? —le pregunto.
—La verdad es que yo no quiero salir con él por lo que representa, simplemente me gusta y ya.

En una simple frase estaba resumido todo. Eso jamás habría pasado con alguien feo o pobre.

Príncipes y princesos

La historia de amor entre el príncipe de origen probablemente italiano al que llamaremos Prince Graziani y su Princeso P. Venturi (seguro italiano también), es probablemente lo mas cercano a la farándula que tenemos en Valencia.

Venturi es tan guapo que cuando lo ves en persona no queda mas que preguntarse si es real o fue que te atropelló un Aveo® dos puertas en el Viñedo mientras caminabas hacia Galerías. Por otro lado Graziani además de guapo (no tanto como el otro), es adinerado… Y mucho.

Era casi un hecho que dos seres de ese calibre se iban a encontrar estudiando la misma carrera sobrevalorada (medicina) en el único lugar que se puede estudiarla cerca (UC) y que inmediatamente tendrían algo, porque siendo francos ¿con quién más podrían salir?

De manera que si estabas atento o preguntabas, te llegaban miles de detalles de ellos sin hacer mucho esfuerzo. Fotos, conversaciones, chismes. Cada gay en Valencia que los seguía sabía una parte de la novela porque los vio en algún sitio, poseía un amigo en común con ellos, los tenia en Facebook o simplemente lo inventaba. También cada cual tenía su favorito. El mío es Graziani.

Pero no todo era un camino de rosas. Las personas de ese calibre tienen responsabilidades que no entendemos. Se deben a un apellido, a un estatus, a una familia o una cuenta bancaria de sus padres y deben hacer muchas cosas para mantenerlas. Es probablemente el caso de P. Venturi, que vivía en Narnia y eso alimentaba las mas bajas pasiones de muchas mujeres. P. Graziani por otro lado no solo vivía fuera de Narnia con Aslan y toda la comitiva sino que además era la mejor amiga de todas esa mujeres. Una paradoja.

En la misma fiesta

En la misma fiesta donde esta Sr. Valencia tomándose fotos sin ni siquiera darse por enterado todo lo que comenta la gente sobre él, también está P. Venturi y no solamente se pasea por ahí con su belleza de ciencia ficción, sino que además va a cantar. Sr. Controlador esta al borde de la histeria, justo como las mujeres delusional que gritan cosas mientras él y su grupo suben a la tarima y hacen ese pasito nefasto de Servando y Florentino que tanto daño ha hecho. Pero cuando eres así de hermoso todo se te perdona.

Por otro lado P. Graziani, como todo el mundo obviamente sabe, esta en otro estado, haciendo su rural. A las 2 a.m. cuando la mayoría esta borracha un rumor causa una conmoción. Al parecer una de las mujeres engañadas “triunfó” y se besó con P. Venturi delante de todos y no solo eso, se lo llevo a quien sabe que lugar.

Fue el inicio del fin de la historia de amor de esos príncipes. Ya no llegaron mas fotos de fiestas. La historia se acabó. Un día entro a Conos® con Sr. Controlador y veo P. Graziani (mi favorito) flanqueado de cinco mujeres. Luego de superar mi histeria, colegí que obviamente no estaba en una relación, lo cual me parecía lógico ¿con quien podría el salir en Valencia luego de P. Venturi?


Lo que te de la gana

Otro día estoy en uno de esos concesionarios tristes a ver si logro conseguir cualquiera de esos carros chinos y allí esta P. Venturi. Hice mi trabajo de paparrazi enviando una foto a los interesados por Whatsapp®. Comprobé de primera mano como me llegaban las fotos a mi. Me pregunté como alguien de tan extraordinaria belleza no había escogido el camino fácil de salir de Narnia y evitarse la humillación de tener que rogar por un carro en un lugar así. Cuanto ya estamos a punto de ser atendidos me habló:

—¿Tu también vienes con Levy?
—Si —respondo.
—Ya vamos a pasar ¿desde cuando estás en lista?
—Diciembre.
—Ya vamos a pasar —repite.

La observación era tan tonta, pero el era tan hermoso, que nada importaba.  Después que vi a la vendedora sonriendo mientras el se marchaba, comprendí que después de todo y pesar de haber escogido el camino difícil él estaría bien. Le darían su carro antes que a mi y ya se conseguiría a otro P. Venturi; después de todo las personas como él pueden hacer lo que les de la gana.

Un año después

Un año después estoy en la misma fiesta de médicos pero con personas distintas. Sr. Valencia pasa y uno de los que está ahí se le queda mirando. Es tan evidente que le pregunto:

—¿Lo conoces?
—Algo… y no me importa.

¡Hasta el próximo sábado!
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Hacer amigos en Valencia (y tal vez en cualquier otro lugar)… A mi manera



Este post esta dedicado a todas esas personas que aún se la pasan repitiendo ese viejo mensaje de que los valencianos son una mierda. Les tengo una noticia: Eso no tiene que ver con la ciudad, pueden ser ustedes. La imagen es cortesía de Sr. Controlador :)

Si usted esta de visita en Valencia pero no nació aquí, o por alguna razón que ni yo mismo puedo alcanzar a comprender se ha mudado para acá, siga leyendo. También pueden haber aquí ideas interesantes para cualquier otra ciudad/pueblo en otra parte del tercer mundo.


La iniciación

Cuando regresé a Valencia no conocía a nadie. En el colegio me fue mal. Además yo soy de otra época: No habían celulares. De manera que perdí casi todo el contacto con la gente que conocía ¿por dónde empezar? Tampoco soy muy fan del Facebook: Odio tomarme fotos, salir en fotos y todo lo que eso implica. Tomó muy pocos momentos para darme cuenta al abrir mi Facebook que si esas personas no me cayeron bien en el liceo mucho menos iban a hacerlo ahora que tenían dos muchachos, de manera que solo hice un álbum de “variadas” y me salí de allí.

Paradójicamente no debes salir solo

Valencia es una ciudad difícil. Los mas radicales dicen que aquí se come mucha… tu sabes. Pero no me gusta verlo así. Sucede que si miras con mayor atención la gente aquí es desconfiada y mucho. No esta en una persona de acá creer que tu te le acercas con el simple interés de conocerle, lo cual en la mayoría de los casos resulta ser cierto. Al menos acostarte con él quieres, por decir lo menos.

Un día estoy con unos amigos cuando aún existía “Gente muy importante” y veo a alguien solo y suficientemente interesante. Les digo:

—Deberíamos decirle que se una con nosotros.
—¡Estás loco! —me dicen— ¡anda tú si quieres!

No sabía que pensar al respecto.

No obstante, una foto te ayuda a conocer a tu mejor amigo

Pero por una foto conocí a uno de mis mejores amigos. Fue un proceso largo. La foto sirvió para darnos cuenta que vivíamos en el mismo municipio. Luego de eso me costó entrar en su vida. Una vez le tuve que aplicar la ley del hielo, pero poco a poco, dentro de sus múltiples ocupaciones familiares y personales comenzó a considerarme como un amigo de verdad. Nunca dejo de darle gracias al día que publicó esa imagen.

Reuniones random

Un día estoy en Locatel® con Sr. Controlador, viendo productos para diabéticos.

—Allá están unos amigos, vamos a saludarlos —me dice Sr. Controlador

Luego de las presentaciones veo que el novio del amigo de mi amigo me mira a través del cristal de sus lentes con aprehensión. Yo le respondo de la misma manera. Luego el se concentra en su novio y yo en Sr. Controlador. Ese fue el primer encuentro.

Otro día Sr. Controlador lo invita a tomar café y también estoy yo. Ese día pude hablar con él. En ese momento decidí que era una persona chévere. En esa época teníamos Blackberrys, so, intercambiamos PIN.

Y luego chateábamos mucho.

Y luego fuimos a Primo café nosotros dos, sin Sr. Controlador.

Para cuando fuimos la primera vez juntos a Green Hill Zone yo ya sabía que su apodo sería Blandi.

Tom-Tom

Antes también había una página que se llamaba Gay Romeo. A través de ella di con alguien que lucía muy bien en sus fotos y para mi sorpresa me respondió. Un día cuadramos una cita. Se veía muy diferente con respecto a sus fotos, pero aún así guapo a su manera particular. Para cuando me dijo que jamás había estado con un hombre yo sabía que solo podríamos ser amigos.

Pero fue el inicio de una amistad de mutuos acuerdos. El era menor que yo y se notaba. Salíamos mucho de noche y nos emborrachábamos. Conocíamos gente de internet y la invitamos a salir con nosotros y luego nos burlábamos juntos. Era el único que jamás me decía que no. Con el me regresé de Maracay a las 4am cantando canciones de Britney Spears. Pero luego yo di un paso adelante y él también, pero la brecha entre nosotros creció demasiado. Sus amigos me parecían tontos y tuve que seguir. Sin embargo el cariño sigue ahí.

¿Ustedes salieron sin mi?

Quedé mal con esas cervezas del miércoles —digo.
—Si yo también —dice Sr. Arrogante.
—Ya va… ¿Ustedes salieron a tomar el miércoles? Es decir ¿cuándo? ¿cómo? —preguntó Sr. Intenso
—Bueno el otro día el me dio su numero y cuadramos y ya —respondió Sr. Arrogante— ¿Pasa algo? —pregunta divertido.
—No nada, equis ustedes pueden salir por su cuenta si quieren.

Hacerse el loco

Es muy común acá hacerse el loco para no saludar. Es algo que el ambiente te va metiendo en la cabeza. Por ejemplo entras en una panadería y ves a alguien del trabajo y finges demencia hasta que es inevitable saludarlo. Eres capaz de hablar tapándote la cara con la melena con tal de no saludar a alguien que esta a 10 metros en el mismo bar. Usas el teléfono como un obstructor de la atención cuando alguien conocido esta en el mismo pasillo del super que tú. Es muy difícil para mi entender eso y lo peor es que lo he hecho: Me he tapado la cara con menús en restaurantes que tienen una única estancia. He fingido estar haciendo cálculos trigonométricos en el teléfono mientras camino rápidamente por el pasillo de cualquier centro comercial. He cambiado de dirección sin razón aparente, entre otras cosas que no quiero ni nombrar.

No obstante cosas hermosas pueden pasar cuando rompes ese paradigma. Un día, de nuevo en “Gente muy importante” veo a alguien de Twitter®, estoy con Blandi y otro amigo quienes estaban ocupados en sus dramas del momento. Mi primer instinto valenciano fue hacerme el loco, pero era imposible, él me había visto. Me paso la mano por el cabello y me digo “¡qué carajo!” y camino directamente hacia él…

—Tu eres… —decimos al mismo tiempo.

Y luego viene el “Hola”, “Mucho gusto”, “¡Qué cómico que nos reconocimos de la nada!”, pero a los 15 minutos ya habíamos hecho clic. El estaba con unos amigos y los dejo atrás por seguir hablando con nosotros. Fue una noche muy genial porque conocimos a alguien nuevo e interesante. Para cuando terminó la velada yo ya había decidido que su nombre sería Sr. Intenso.

Dejar la guerra atrás

Hace poco salí con una vieja amiga. Me dice:

—Recuerdo que la primera vez que me diste la cola para el trabajo y te odié por hacerme caminar ese montón de cuadras a la parada
—Yo te odié por el simple hecho de que tuvieras el nervio de pedirme la cola.

Ambos reímos, pero fue bueno recordar eso. Ambos cedimos y ahora somos grandes amigos.

Lo mismo puede aplicar a los newcomers en Valencia. Dejen de pensar que la gente acá es muy diferente y se encontrarán con grandes sorpresas J. Este post es una primera parte. En la segunda viene lo bueno de nuestra gran sociedad Valenciana del Rey.


¡Hasta el otro sábado!