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Lo que es cierto dentro no es cierto fuera y viceversa


Esta es mi primera pieza de ficción en este blog. Preparados.

Proyectándose

Samán esta en un cumpleaños con amigos. Todos son straight. Samán parece divertido, pero en el fondo no se siente bien. Mientras todas y todos hablan de sus novios y novias, de su vida en el futuro cercano e incluso de sus planes de matrimonio, el siente que en fondo no encaja. Sonríe y sigue bebiendo.

Entonces decide irse temprano camino a Green Hill Zone. Allá se encuentra con varios amigos que si hablan de cosas que a él le interesan, como otros hombres y sus vidas. Esa misma noche un amigo le cuenta que ahora tiene novio y que está muy feliz.

“Seguro”, piensa Samán aburrido, mientras decide si debe acercarse a Mr. Ceja Alzada o dejar eso así.

Pero es que hace mucho tiempo que Samán perdió la fe en el amor. Después de tantos que pasaron y no se quedaron, después de tanto Grindr® y griterías en la puerta de Babylon a las 3 a.m., el es ahora como esos autobuses que no creen en nadie y lo tienen escrito en el vidrio trasero.

—¿Seguro que tu amigo no esta Grindr®? —le pregunta Samán al chico que le estaba contando sobre su novio nuevo.

Y se va a buscar un trago.

La vida no es lo que parece, nunca

Una noche, aún en medio del rompimiento con Sr. Indeciso decido salir. Luzco patético, como si me hubiesen lavado y exprimido en la lavadora sin usar suavizante. En un momento Sr. A, toma una foto de nosotros y siento que quiero sacarme un ojo con el pitillo que ponen en el trago.

Luego llegan unos amigos de él y hablamos todos un rato. Enseguida logro hacerme con mi par.

—Yo acabo de terminar con mi novio y me siento fatal.
—Yo también, pero creo estar mejor —respondo.
—¿Y qué paso?
—Digamos que fue mi culpa, para no hacer esta historia larga y aburrida ¿y tu caso qué?
—Aún no se que pasó —responde y parecía genuinamente sorprendido—, un día me dijo para terminar y hasta ahora no entiendo mucho. Teníamos planes.

Comienzo a preguntarme si debería sentirme afortunado ya que al menos yo sabía que había pasado en mi caso.

Luego tragos van y vienen y bailamos y nos reímos. Logré hacer buenas migas con mi nuevo amigo corazón roto. Al final resultó que vivíamos cerca. Por el camino seguimos charlando. Seguimos hablando de nuestros rompimientos y de los que nos espera en la vida.

Luego vino el baile de despedidas extrañas entre desconocidos. Por un momento parecía que debíamos cambiar números. Pero luego nos vimos con sinceridad

—Nos buscamos en las redes —dijo él, mientras yo solo deseaba que ya se bajara del carro.

Samán esa noche

La noche en que lucía como un trapo exprimido y trataba de disimular mi dolor entregándome al baile, mi personaje de ficción, Samán, también estaba allí.

El solo vio como me fui con otro hombre en el carro.

Y después fue a buscar otro trago mientras revisaba los contactos de su teléfono. Luego se acerca a la barra a pedir otro mas. Uno de sus amigos se acerca a la barra, es mejor si no digo el nombre. No queremos mas personajes de ficción en esta historia.

—¿Qué te pasa? —le pregunta el amigo.
—Nada. Cosas que ve uno chica —responde Samán.
—Vámonos antes de que el estacionamiento se vuelva un caos —sugiere el amigo.
—Si, vamos. Busca a los demás —le ordena.

Y allí mientras casi se apura un cuarto del vaso vuelve a revisar su teléfono y abre una conversación de Whatsapp® con Sr. Indeciso. El teclado se despliega. Samán vuelve a sorber otro trago, el cual se viene con todo y trozo de hielo. Mientras lo mastica, decide abrir Grindr®. En seguida ve una foto del nuevo novio de su amigo.

—¡Listo! —profiere su amigo sin nombre para sacarle la vista del teléfono—, ya estamos todos aquí.

Entonces Samán le acerca su teléfono a su amigo enamorado.

—Mira —le dice.

Su amigo ex-enamorado  le regresa su teléfono. Samán lo revisa, cierra la conversación de Whatsapp® que había abierto con Sr. Indeciso y camina hacia el estacionamiento sacando el pecho.

La increíble y breve historia de Samán y Mr. Ceja Alzada

Mr. Ceja Alzada usa Kenneth Cole y camisas de Zara. Tiene cierto estilo el cual solo se ve disminuido y peregrino por su empeño en las cosas skinny y porque no importa lo que pase, siempre luce como si tuviese que trabajar muchísimo para pagar esas prendas. Yo le atribuyo eso al exceso de orgullo al usarlas. El siempre entra/paga/yace en la zona V.I.P. de los bares gays aunque nunca hay nadie importante allí. Graziani –lo mas parecido a alguien importante que alguna vez ha tenido Valencia- hubiese muerto antes que pisar eso, por ejemplo.

Luego esta Samán que tiene la chequera de sus padres.

Luego esta Instagram® y los mensajes directos, solo por nombrar alguna forma ficcional en la podrían haberse conocido. Solo se esto por referencias de Sr. Sonrisa: Siempre los mas fastidiosos son los que te dan follow y unfollow, como para que tu te des cuenta, me dice.

Después tenemos a los amigos de Mr. Ceja Alzada que son como versiones replica de él.

Si ya les di estos ingredientes ¿quieren la receta de este cuento?

Apuesto que no.

Samán, el árabe y el Príncipe mestizo

Un día particularmente caluroso Blandi le cuenta a Samán que el árabe y el Príncipe mestizo terminaron. El se consideraba amigo de la pareja, pero decide llamar al Príncipe por ser colega.

Otro día menos caluroso salen y hablan al respecto.

Y otro día mas frio Samán y el Príncipe se acuestan.

Al día siguiente comienzan una relación en la vida real, pero en las redes sociales. Todo empezó como siempre son estas cosas: En la Colonia Tovar.

Y luego la gente comenzó a hablar y no hay nada que le moleste mas a Samán que la gente hable, en especial si dicen lo que no es y con ponzoña. Cómo que él le quito el novio al árabe o algo así. Samán piensa que la gente es injusta y todos deberían ver sus snaps, fotos en Instagram® y estados en Facebook y callarse.

De hecho la gente habla tanto que la ficción y la realidad se mezclan un día en Green Hill Zone, o como se llama en el mundo de ficción Zona Verde.

Ese día en el que todo parecía mezclado, yo estoy allí con Sr. Indeciso, Blandi, anda por allí Mr. Querubín y un casi irreconocible Sr. A, que no paraba de seguir a su novio de ficción y ex-novio en el mundo real.

Entonces todos beben como nunca. Yo bebo solo para demostrar que no pago un servicio porque no me da la gana. Samán por otro lado bebe porque es evidente que El Príncipe esta poniéndole sus movimientos a Blandi. Sr. Indeciso bebe porque esta celoso de verme hablando con Sr. A, aunque yo los presento y el sonríe hermosamente. Blandi bebe porque ya se va y el próximo trago le toca pagarlo en Euros. Mr. Querubín bebe para ver si baila mejor.

—¿Tu novio es celoso o algo así?
—Para nada —respondo y mastico un hielo.

Luego me alejo de Sr. A y le pregunto a Sr. Indeciso si sabe algo de el árabe. Sr. Indeciso tiene abierta una conversación de Whatsapp® con él. El teclado esta desplegado en la pantalla, pero el aún no escribe. Mira a su alrededor y ve como ya todos están borrachos.

—Yo creo que ya deberíamos irnos. Mañana tengo guardia.
—Estoy de acuerdo —le respondo.

En casa dormimos abrazados antes del fin.

Pero de vuelta en Zona Verde, Samán increpa a Blandi sobre su estatus con el Príncipe.

—No tenemos ni tendremos nada nunca.
—Bien.

Entonces Samán se siente tranquilo. El no esta seguro de que pueda pasar en el futuro, pero quizá esta vez tenga suerte, se dice a si mismo.

En el mundo de Samán también hay blogueros de ficción, y si en ese mundo todo funciona como es debido, tal cual como hice yo, al día siguiente escribí en el blog sobre esa noche rara.

Un buen sitio puede permanecer mucho tiempo en secreto en Valencia, pero un chisme no.

El árabe y yo

Después de una cantidad enorme de eventos y casualidades estoy con el árabe compartiendo un helado.

—Sabes que el otro día te vi por allí —le comento—. Era una de esas fiestas terribles de esas promos y bueno… Vi que Samán andaba por allí ¿no te molesta?
—No —me responde. No logro determinar si esta fingiendo sorpresa ante mi pregunta o en verdad esta sorprendido—. Obviamente lo que pasó no es algo que me tenga feliz o algo así. Pero yo a el le hablo y todo normal ¿por qué no habría de hacerlo? Sería inmaduro dejar de hacerlo ¿no crees?
—Supongo que a mi ese tipo de cosas me cuestan —pero realmente ya ni siquiera puedo entender lo que quería decir el árabe.

Le digo que me tengo que ir y por el camino decido no creerle. Pero lo que yo crea no importa. Importa si el se lo cree.


El poder de la relación en pareja

Hay una gran diferencia entre ser soltero y estar en pareja y no estoy hablando de la convivencia y esas cosas. Si buscas eso ve a leer otra cosa. Me refiero al hecho de que quizás tu seas muy poderoso y exitoso estando solo, pero puedes ser invitado a una boda y ni siquiera tendrás asignada una mesa donde sentarte si no tienes un acompañante formal. Y eso señores constituye la gran diferencia entre estar solo o estar con alguien.

Te puede ir muy bien estando solo pero nunca podrás evitar esa miradita de lástima que cada tanto te echa la gente –que esta en pareja obviamente- preguntándose internamente que es lo que esta mal contigo. Siempre serás parte de esas conversaciones post eventos donde todo el mundo comienza a repasar a los invitados y conocidos que vio. ¿Viste a solterito? El es muy lindo y le va muy bien, lástima que nunca consigue a nadie… aunque pensándolo bien no es tan bonito y debería ir al gimnasio, pero igual.

Pero por supuesto puede que nada de esas cosas que describo arriba te importen y vivas tu vida tranquila siendo soltero. No es el punto.

El punto es que a Samán si le importan estas cosas, y por ello cuando finalmente parece que todo va por buen camino con el Príncipe, comienza a experimentar una dicha inigualable. No tanto por el hecho de que ahora tiene a alguien a quien querer y que lo quiera, que también, sino que finalmente tiene con quien ir a Margarita y que sus amigos no le echen la miradita. Finalmente tiene con quien ir a hacer ese mercado de delicatesen con sobreprecio que uno hace solamente estando en pareja. Finalmente se haya en el estado que el siempre ha querido estar.

Pero no es todo dicha. A veces Samán quiere ir a la playa pero el Príncipe que aun no encuentra su fortuna normalmente tiene que trabajar. Entonces el Príncipe a veces se molesta por ello ¿por qué hay que salir todos los malditos fines de semana? El siempre había querido tener una vida mas fancy y por eso paga servicios absurdamente lejos de su casa, pero la cosa con Samán comenzaba a rayar en el absurdo. Y que a Samán no se le ocurriera decir que el pagaba, porque se armaba una de diputados violentos en la Asamblea Nacional.

Samán nunca ha entendido qué hay de malo en salir todos los fines de semana –nada, en realidad yo lo hago también- y llegar semi inconsciente a la casa a las 4 a.m. ¿si no haces esas cosas cuando estás joven entonces para cuando? Es por eso que cada vez que el Príncipe se molesta cuando el le dice para salir el comienza a preguntarse si de verdad es una buena idea eso de estar en pareja. Después de todo –se dice- cuando uno anda por allí soltero y sin perro que le ladre no hay necesidad de andar pidiendo permiso.

El principio del fin comienza un día que Samán se va de viaje a la playa sin su Príncipe. Samán esta pegando brincos en la discoteca con 84 de sus amigos mas cercanos, mientras el otro esta inyectándole omeprazol a una quinceañera que no quiere decirle a sus padres que esta embarazada y comenzó a fingir que era materia.

¿Cómo se sostiene algo en la realidad cuando uno de los elementos vive en un mentira?

Y vuelta a empezar

Y Samán esta solo de nuevo, en la discoteca. Cansado. Viendo a la gente en pareja ¿no y que era mejor estar soltero? Luego ve al novio de un conocido en una actitud sospechosa ¿qué ya no hay nada real en este mundo?, se pregunta. Saca su teléfono para tomarles una foto.

A lo lejos alguien lo esta viendo. Quería hablarle pero lo ve levantando el celular y piensa que esta tomándose un selfie.


Mejor no, dice ese que lo veía a lo lejos.
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Cordero del egoísmo que significa tu venganza y placer en el mundo



Somos personas egoístas y al ser así hacemos cosas que no necesariamente son buenas o malas. Solo somos personas siendo eso… Personas. Un día te toca a ti ser egoísta y al otro día eres victima del egoísmo. La diferencia únicamente radica cuando por un breve momento dejas de ser egoísta para de hecho comenzar pensar en alguien más, si es que lo logras.

Ese primer párrafo es de odiar, pero vamos a tratar de explicarlo.


Ya no es solo el corazón

—¿Por qué no lo dejas y ya? —Le pregunto a Jude—. Estoy cansado de que me hables de lo mismo una y otra vez.
—No es tan fácil —me responde y mira hacia el suelo—, no es solo una persona lo que tengo que dejar. Son sueños rotos, planes que se van a la basura, bienes en común, familias que se adoran. En mi mundo no hay espacio para este tipo de aventuras. Mi familia solo me acepta y lo acepta a él por la seriedad que hay inmersa en nuestra relación. Dejarlo me rebajaría de nuevo a nivel loca.
—Ajam —digo tratando de permanecer impasible, pero la verdad estoy como en shock con todo lo que me dijo de golpe—, ¿pero qué importa eso? no eres feliz.
—No se si soy feliz o triste.
—Si estás pensando en dos personas al mismo tiempo no puedes ser feliz.
—¿Dónde escuchaste eso? ¿en una novela?

De repente siento que la vida de Jude es tan intensa que soy incapaz de darle ningún consejo.

—Toda mi vida he hecho las cosas correctas —continúa—. Me portaba bien cuando se suponía que debía portarme bien. Me portaba mal cuando mis papás se fastidiaban de que me portara tan bien. Estudié lo que ellos me dijeron. Siempre fui la persona discreta y el hijo soñado que ellos usaban como ejemplo. El que saca 20. Luego se enteraron que era gay y di varios pasos atrás. Pero no importaba. Entonces fui mas exitoso que todos mis hermanos. Tenía que poner el triple de empeño en lo que me proponía y lograr tres veces mas cosas que ellos para ser visto como un igual. Finalmente me perdonaron el ser gay. Pero no querían una loca en la familia. Nunca me lo dijeron directamente pero era evidente. Por casi 10 años salí con personas que no me atrevía a presentarles asumiendo que no cumplían sus expectativas. El día de mi grado se negaron a conocer a mi novio de ese entonces solo lo vieron de lejos ¿te acuerdas?
—Bueno ni siquiera yo sabía que era tu novio —respondo.
—Si,  pero ese día estaba dispuesto a que todos lo supieran. Igual que tu con E.
—Después de todo eso llegó él. Fue increíble lo rápido que lo aceptaron. Pero claro. Él era como mi misma persona en otra familia.
—Creo que entiendo lo que me quieres decir…
—¿Ves? El tema no es dejarlo a él. Es dejar todo eso que me costó 15 años construir. Es una estupidez. Cualquiera me diría que mande todo al carajo y que disfrute pero…
—¿Y que sientes por… el otro?
—No puedo dejar de pensar en él. Deseo haberlo conocido 5 años atrás cuando era más fácil mandar todo al carajo. Deseo no tener planes. Deseo buscarlo y decirle que me acepte, que hagamos locuras.
—¿Estás enamorado? —pregunto con un titubeo
—No —responde Jude— ¿Cómo podría enamorarme de alguien que no sé si me quiere?

Lo miro confundido.

—No trates de entenderlo. Solo es así… Es como el que decide ir a una batalla que sabe perdida ¿cuál es el punto?
—¿Tienes miedo de que el otro no te tome en serio?
—No es un miedo. Es una certeza. Me dijo que no hiciera nada por él.
—De repente es una paja. El también debe estar jugando su juego.
—¿Y si no lo es? Yo ya ni siquiera se si estoy en la edad apropiada de tomar esos riesgos. Me da miedo morir solo.

Todos tenemos ese miedo mi estimado amigo.

Sr. Controlador finalmente… en control

Son las 11pm y J. llama nuevamente a Sr. Controlador. Quiere volver. Pero J. ya perdió su turno. Ya lo dejó el bus. Ya se rompió la bicicleta, como dice mi ex jefe.

Sr. Controlador le explica que se sintió abusado por él en todos estos años y que ahora todo se acabó.  We are never ever getting back together.

Dependiendo de cómo lo veas, cierto egoísmo puede ser bueno.

¿Pero hasta donde daña el egoísmo?

Lo siguiente es una historia que todos hemos visto o vivido. Preparados.

Sr. Controlador esta saliendo con alguien y yo lo sé porque me lo cuenta. Pero también sé que algo raro esta pasando. Cierto día lo agarro con la guardia baja:
—No entiendo por qué te pones así… Ya estás con alguien ¿no?
—Es que hay algo que no te he dicho…
—Esta casado —replico sin mucho esfuerzo, porque la verdad llevaba tiempo imaginándolo.

Y luego saqué mi fichero de cosas que uno se supone debe decir en estos casos. Pero claro yo solo agarré la parte de “en contra” de todo el fichero. Nunca dije nada a favor, solo que lo apoyaba si el decidía seguir con eso adelante. Pero incluso cuando dije eso sentí rabia de mi mismo. Si yo apoyaba eso, apoyaba a su vez un engaño.

Después el tema me persiguió por días. Por un lado deseaba fervientemente que mi amigo se saliera de esa situación tóxica, pero por el otro comencé preguntarme si yo pudiese estar equivocado y de verdad pudieran sentir un amor que rompiera todas la barreras y malos/buenos consejos.

—El otro día íbamos bajando en el ascensor… —me dice y yo hice una pausa mental ¿sería el ascensor del mismo edificio donde el susodicho vivía con la esposa? decido no preguntar.
—Ajam…
—Bueno, tomó mis manos y me dijo que le hubiese gustado conocerme cinco años antes.

Entonces siento rabia. Esa frase de caja de Ace® era suficiente para que mi amigo creyese en él “¿Por qué esta tan necesitado?”, me preguntaba una y otra vez. Pero como tenía dudas, luego consulté con otro amigo:

—Él no esta enamorado —me dijo mi consultor—, no hay forma de que dos personas se enamoren tan rápido… Puede estar necesitado, empepado o llamalo como quieras.

Por todos los medios evité añadir la parte mas importante del asunto. Igual la consulta no me sirvió para nada, seguía pensando que tal vez si estaba equivocado.

Finalmente estiré el tema y lo exageré hasta encontrar la respuesta ¿qué pasaba si en verdad yo estaba equivocado? ¿qué podría pasar si luego el sujeto en verdad dejaba a su esposa y ellos lograban una relación?

La respuesta era simple: Mi amigo tendría una relación con un mentiroso de primera. Eso debe ser la versión no mitológica de un amor humano-vampiro. Pero luego el hallazgo no me sirvió de nada.

Al final todos son egoístas. El que engaña a la esposa, el que sabe que el otro engaña a la esposa, incluso la esposa debe serlo y saberlo (las mujeres siempre saben), pero al final todo tal vez se resume en intereses egoístas. No le digo eso a Sr. Controlador. Sigo jugando en contra, pero fallé:

—Es muy difícil aprender de alguien —dice Sr. Controlador—. Yo quiero creer que cosas buenas pueden pasar.

Y espero le pasen.

Dos personas están saliendo

Una de las preguntas que mas me hago en la vida es qué tiene que pasar para que dos amigos de toda la vida terminen enamorados. Lo fácil es creer que uno de los dos siempre estuvo apasionado por otro y estaba allí, esperando su momento. Eso esta muy bien… Pero ¿realmente el otro jamás se da cuenta que su “mejor amigo” es en realidad su mejor admirador? ¿No se estará aprovechando de él? ¿Si esa persona se aprovechaba cuando eran amigos… No se estará aprovechando también cuando comienza la relación?

Un día voy al mercado con Sr. Indeciso. Estando allí nos encontramos con Samán. Va flanqueado de un amigo de su promo. Amigo de Sr. Indeciso. Amigo de Blandi. Eso son al menos 5 años de amistad. Me toma 10 segundos saber que ya no son amigos y están saliendo: Intercambian miradas ridículas cómplices y uno de ellos tiene una botella de vino. Lo llamaremos Sr. Agenda.

—Una botella de vino —pregunto de pronto sin poderme contener—. Parece que tendrán una parrilla muy fancy —no hay nadie que me pueda detener.
—Me gusta el vino —responde Samán.

Luego le pregunto a Sr. Indeciso si ellos están saliendo. “Para nada” me responde. Pero semanas después me da la razón. La cosa se descubre y resulta que si estaban saliendo. Me siento feliz por mi habilidad. Ahora toca ponerle contexto al asunto para entendernos mejor: Se conocen por al menos 5 años. Samán conoce al ex de Sr. Agenda y de hecho todos hicimos un viaje juntos a la playa hace poco mas de un mes. Genial ¿no?

—¿Y como esta tomando todo eso el ex?
—No le he preguntado de eso —responde.

Semanas después la cosa avanza y todos vamos a Green Hill Zone juntos. Yo ya tenia 2 cócteles encima y me expuse al sereno en el estacionamiento del Sambil. Y todos sabemos que el sereno es una cosa fuerte en este país. De hecho yo llegué antes que todos junto con Sr. Indeciso y para cuando el resto del grupo nos encontró ya había hecho twerk en las barras, pero eso es otra historia.

Algunos momentos después Blandi me dice que convirtamos a Sr. Agenda en el boytoy de la noche. Fino. Con 3 cócteles mas comienzo, pero luego todo se va al carajo cuando él me dice:

—No me agarres así.

Tenía razón, no había la confianza, yo ni debía molestarme. Pero me fastidié y bastante ¿quién se cree él que es? De pronto el alcohol es lo que hace a una marica mala. Le hice una seña y a partir de ese momento decidí ignorarlo.

—Tu juras que uno no sabe —le dije, pero tal vez no escuchó.

Yo me fui temprano y luego de abrazarme con todos a él le di la mano. Como un hom… señorita.

A la mañana siguiente Blandi me cuenta que Sr. Agenda tenia su propia agenda secreta con él (de allí el apodo). Y que con mas tragos encima él le metió mano.

—Bueno lo lleva intentando desde que estaba con el otro novio —respondo—, por lo menos ahora tiene la deferencia de montar cachos con el novio actual allí.
—Si bueno, Samán se puso como loco y quiso hablar conmigo al respecto, que si hace cuanto me buscaba que no se que…

Y el jura que uno no sabe. Cariño, yo lo se todo.

Luego me pongo a pensar que tal vez Sr. Agenda solo esta en una fase mas sincera de su vida. El simplemente esta pensando en él… Y el que quiera estar allí que aguante… Para él es bueno, para Samán, no tanto.

Mientras escribo esto están escapados de fin de semana subiendo fotitos a Instagram®.

Y yo juraba que lo sabía todo.


Los capture de pantallas como contadores de historias

—Le mandé esto borracho —me escriben—:

“Me gusta el ligero color marrón de tus ojos”.

—¿Amigo estas enamorado? —escribo de vuelta.

Me dejan en doble check azul. Supongo que como a él.

-0-

¡Nos vemos!