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En el marco de nuevo.


El pueblo aún continúa dando sus coletazos de perdedor, de saberse abandonado por mí, de saber que regresare unos días solo para buscar lo que me deben en la empresa y el resto de las cosas que deje “supuestamente olvidadas” allá… Inclusive en sus calles mal asfaltadas, llenas de zanjas mal rellenas, dentro de las cuales corren tubos de agua blanca, producto de una mala planificación “post asfalto”, aún quedan historias…

Dos sábados luego de mi anterior fiesta decidí ir a otra… Bueno digamos que no lo decidí, se presento la oportunidad. Había perdido todo tipo de esperanza en lograr mi trabajo de campo, dado que, me falta un poco de valor, aún no soy capaz de enfrentarme a mi papá… El asunto es que todo fue más o menos a raíz de esta conversación:

— ¿A quien se supone le dicen Puchuco? —pregunte yo.
—Ese es uno de los que esta conmigo en el proyecto ¡Ah! —exclamo mi hermana como quien olvida un dato de suma relevancia— También es el marico del salón…

La verdad yo me estaba haciendo el tonto. Yo sé mucho de Puchuco dado que mi Madrastra es Orientadora de ese colegio y al parecer todo el asunto que envolvió la transformación de Puchuco en la típica loquita de pueblo me lo sabía de memoria (debido a que yo soy el único en la casa que se cala los cuentos pedagógicos de la señora).

Y mientras mi hermana divagaba sobre si sacar al personaje o no del proyecto, debido a que al parecer no había manifestado mucho interés, yo interrumpí de nuevo (estaba con unos compañeros de ellos):
— ¿Y que se supone que hace Puchuco en este momento que ustedes están aquí?
—Nada —respondió una amiga de mi hermana—, el falto toda esta semana al colegio —era sábado ya— por que estaba preparando su casa y organizando todo para una fiesta que tiene hoy en su casa…
—Ah ok ya veo —dije yo con pose de Miranda—, es decir que mientras ustedes están aquí matándose para estudiar y terminar esto el señor se encuentra muy divertido en unos preparativos y hoy va a estar de fiesta…

Hubo muchos minutos de dimes y diretes en los cuales mi hermana no se decidía a sacarlo, alegando un supuesto espíritu compañerista (quien no haga el proyecto se quedaba para la revisión en septiembre). Yo me canse de alegar, pero se me ocurrió una excusa perfecta para ir y tantear la fiesta sin levantar sospechas:
—Ok, yo veo tu punto, pero de todos modos deberías obtener un beneficio por esto ¿Sabes? —Le dije a mi hermana—, en esta casa fue que prácticamente se hizo todo, se uso mi computadora, usaste las asesorías de tu mamá y mías, y el no hizo nada, lo lógico sería que te pagara por estar en el proyecto ¿No crees?

Remate con varias de mis anécdotas personales en las que yo les cobre por ayuda a pésimos estudiantes y luego añadí:

—Y deberíamos aprovechar hoy que esta en preparativos de una fiesta para ir a quitarle ese dinero, seguro HOY es el día en que debe tener más dinero en el bolsillo…

No hubo tiempo de sobre producirme en exceso como la vez anterior –en la que planifique mi atuendo en base a unos objetivos-, de hecho fui con la misma ropa de ese día (Franela Quicksilver, skinny jeans, zapatos Vans), mas algunos complementos inútiles (no lo voy a detallar).

Era un barrio muy feo aquel donde vivía Puchuco, y claro esto bajo la óptica de que en el pueblo no hay “Barrios” bonitos, pero en fin… Decidí quedarme algo alejado de la fiesta (en la callejuela posterior y tratar de ver todo desde allí). No podía ver nada por la cantidad de árboles, solo escuchaba la música (muy mala por cierto), pero aún así pasaron varias cosas:
-La primera es que estaba llamando demasiado la atención. Seres truculentos que aparentemente venían de/se dirigían a/provenían de/buscaban la/ fiesta se me quedaban mirando mientras yo cruzaba los dedos en mi bolsillo derecho para quitarme mi anillo de grado, al tiempo que pensaba “… que no se acerquen, que no se acerquen”. Lo peor fue cuando dos plumíferas me pasaron por la acera del frente y luego de quedarse mirándome sin ningún atisbo de prudencia o discreción salieron corriendo hasta la fiesta dejando una estela de plumas tras ell@s...
-La segunda es que como estaba en el frente de una casa que aparentemente era una bodega de esas a la vieja usanza (¿Nadie paso por eso de: “Hijo necesito que vayas a la bodeguita”?) sentía que alguien me observaba… Y en efecto era así, por que al rato el observador no se pudo contener y me salio al paso:
—Tipo ¿Vas para la fiesta? ¿No sabes donde es?
Y yo con mi cara de “Say What?” le respondí:
— ¿Qué fiesta? ¿De que me habla? Yo estoy aquí parado esperando a mi hermana…
— ¡Ah! Es que yo pensé que ibas –si el igualado me tuteo- a la fiesta de la garcita.
Tuve ganas de preguntarle por que era tan falta de respeto, o por que le dio esa impresión, pero para variar, me quede tranquilo… Al rato la bodeguita se lleno, y mientras el viejo conversaba con algunos de sus vecinos y la música aumento de nivel, vocifero:
—Me pregunto como ira a ser la repartidera de culos allá esta noche…

Quede indignado por los niveles de morbosidad que tienen algunas personas supuestamente heteros, que en el fondo parecen homosexuales reprimidos…. ¿Qué le importa a ese viejo lo que pase en esa estúpida fiesta? Si tanto le interesa como es la fulana repartición debería ir entonces ¿No?

Finalmente y cuando el viejo barrigón y chismoso se metió de nuevo en su casa (se había sentado afuera) y como mi hermana se estaba tardando mucho, decidí dirigirme a la fiesta. Apenas entre hice los típicos gestos exagerados cuando uno simula estar buscando a alguien, esto es: me levante de puntitas, me coloque la mano a modo de visera en la frente, movía los ojos lentamente de un lado a otro y así. De todos modos, y como habrán de suponer, luego de unos segundos la atención se centro en mí, era como un humano en el recinto de los zoombies sedientos de carne fresca. Tres osados se acercaron disimuladamente a donde estaba yo, y uno me pregunto:
— ¿Buscas a alguien, rey?
Hacía tiempo que no sentía ganas de patear a seres humanos, pero respondí:
—Si busco a alguien, pero no eres tú, ni ustedes —dije volviendo mí mirada a los otros.
—No, la diva pues… —dijo otro entre dientes.

No estaba previsto por mi pelear con gente que probablemente estaba armada —tenían pinta de maricos peligrosos—, así que los esquive y me adentre al recinto… Sería muy tedioso describir el lugar, imaginen un corredor techado full de gente, todos en su mayoría extrañamente vestidos y en algunos casos disfrazados… Por el camino alguien consiguió apretarme un glúteo y finalmente llegue con mi hermana… Estaba hablando con el papá de Puchuco y/o Garcita. El papá les dio el dinero y salimos de ahí… Con suspicacia y cuando nos alejamos del lugar, la amiga de mi hermana pregunto:
— ¿Qué hacías tú hablando con esos maricos?
—Ellos fueron los que me hablaron a mi… yo entre a buscarlas por que me tuvieron media hora afuera…

Finalmente comentamos impresiones acerca de lo increíble que supone que un papá y una mamá accedan a recibir semejante circo en su casa. Es algo único en este pueblo me atrevería a decir.

En la casa pensé que este ambiente de provincia, al parecer no tiene mucho que ofrecer. No había nadie interesante en la fiesta, todos eran adolescentes y post adolescentes, tratando de convertir una fiesta mal planificada en un espectáculo de Wild On… Demasiado triste, y yo que llegue a pensar que si la cosa se veía buena regresaba mas tarde ¡Que equivocado estaba!
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Siempre hay una primera vez para todo... Y este ha sido un viaje que ha marcado muchas primeras veces para mí, veamos:

Por primera vez pelee con alguien en el autobús.

Creo que ya estaba demasiado alterado por el hecho de llevar tanto equipaje (Dos maletas de las gigantes, un morral y un enorme maletín negro), y que aún así haya tenido que dejar ropa importante. Todo fue mas o menos así: Yo aborde el autobús y me percate que en lo que se suponía era mi puesto había una caja con un perro y al lado una mujer, entonces pensé “Ok, todo el mundo se esta sentando donde quiere” y me arrellane en los puestos de adelante. Fino. Mientras me preparaba para jugar DS hasta que me diera sueño y me acomodaba el morral entre las piernas, alguien me saca de mi mundo:

Tipa: Mira, estás en mi puesto...
Yo: ¿Tu puesto? Todo el mundo se esta sentando donde quiere...
Tipa: Yo compre estos pasajes desde anteayer...
Yo: ¿De verdad? Pues yo tengo boleto comprado desde la semana pasada.
Tipa algo alterada: Bueno ¡No sé! Yo aparte estos puestos y necesito que te pares de ahí.
Yo, fingiendo una calma que no tenía: No se yo tampoco, mi puesto me lo agarraron y no me pienso parar de aquí.
Tipa aún más alterada: Bueno eso es cosa tuya, anda a parar al que te agarro tu puesto.
Yo, tratando de pausar mi tono lo más posible, con toda la intención: Si quieres llama al chofer pero no me voy a parar de aquí...
Tipa demasiado alterada: Anda a pelear con el que te agarro tu puesto no pelees conmigo...
Yo, haciendo gala de mis dotes histriónicas para fingir serenidad: Yo no estoy peleando, la que esta peleando eres tú.
Tipa roja de rabia: ¡Willy anda a llamar al chofeerrrrr!

Finalmente volvi a la cordura y le pregunte a la mujer del perro si había comprado dos boletos... Nunca pensé llegar a rebajarme tanto (lo digo por la pelea, después de todo la tipa tenía razón), pero bueno, todos tenemos nuestro momento niche ¿O no?

Mi primera vez viajando con un objeto viviente y peludo (Not funny at all).

Desde ahora me hago una nueva regla de vida: “Nunca digas que has pasado por todas las calamidades que alguien haya pasado en un autobús, siempre hay nuevas calamidades”. Les doy algunas de las mías para que se den una idea:

-He viajado en autobuses con aires acondicionados insoportables si no llevas abrigos de pieles.
-He viajado en autobuses con aires a media marcha cuyas rendijas expulsan agua (con gotera cayendo justo en mi cabeza por cierto).
-He viajado en autobuses sin aire.
-He viajado al lado de los siguientes personajes: Señora gorda, Señora gorda con niña latosa sentadas en un solo puesto (a veces es niño), Hombre gordo, Hombre descomunalmente gordo, Negro cara de malandro, Negro enorme que se duerme todo el fucking viaje y debo pasar encima de él cuando me quiero bajar, Señora que no para de hablar en todo el viaje, Evangélico latoso que marea con cuentos de sus estúpidos paseos y charlas juveniles (una sola vez el evangélico estaba hot), Loquita de pueblo, Señora con doscientas cobijas mas una almohada, Sujeto con una gallina (la que consideraba la peor) etc...
-He viajado en autobuses que se han accidentado (una experiencia aterradora que tendrá su propio post).
-He viajado cerca de seres que tiene un Nokia 6265 atiborrado de regaeton y vallenatos (I hate them).
-Etc...
Pero entonces cuando esta lista estaba culminada, pum... Viaje al lado de un perro... Un horror total, cambie a modo psicosis toda la noche (el viaje dura casi 12 horas), pensaba que el animal podía salirse de su caja y morderme (aunque la caja estaba en las piernas de la dueña), temía que el animal hiciera alguna de sus necesidades (seguramente la Nº 2) obligando a soportar el hedor toda la noche, temblaba acerca del hecho de que sus pelambre me diera alergia... En fin, no paso nada de eso, pero es horrible viajar de esa forma... Viaje con la gallina superado.

Por primera (segunda) vez me siento desorientado.

Cuando me gradué de bachiller me sentí igual... En la universidad no tanto, pues mucho antes del grado ya estaba trabajando... Pero ahora, me siento así, sigo en la nebulosa, con esa estúpida sensación, como si me hubiesen movido la alfombra que estaba pisando...

Por primera vez se me daño el celular.

Tengo más de 5 años con el mismo número de teléfono... Durante ese tiempo cambie de cel muchas veces, por cuestiones de funcionalidad, mas que de esnobismo (nunca tuve el “it celphone” momento por que no me llama la atención ese tipo de “pantallerismo”) siempre tuve tiempo de pasar mi agenda de contactos de un cel a otro... Pero ¡Sorpresa! A mi cel se le daño el “software” o lo que sea, y perdí todo... Según el manual el programita que tengo en la compu para “Manage your celphone” respalda esos datos... Por alguna razón que desconozco no están los contactos ahí, pese a que hice ese fucking respaldo muchas veces.... No me interesan las fotos tomadas con 2 megapixels ¡Quiero mis contactos! Lo peor es que perdí el número del doctorcito y de mi gay friend de Caracas.... Le mande un email al doctor pero aún no responde (no se conecta mucho)... ¡God save me!

Por primera vez me fui en taxi desde el Terminal a mi casa en Valencia...

... Y aprendí algo: “Antes de tomar un taxi de esos desconocidos que se paran diciendo taxi, ¡taxi! Siempre debes preguntar ¿Cuál es su carro?” Se los digo por que yo no lo hice, y encima que tuve que montar mis maletas en el carro por que el tipo “tenía un problema en el brazo”, tuve que viajar en un corcochón viejo que parecía el batimovil de batman (pero el de la serie, no el de las películas), sin aire, con un vidrio trasero que tenía vida propia y un chofer que al cruzar se agarraba toda la derecha de los otros conductores... Al menos llegue a salvo, y me cobro barato luego que de esto:
—Mijo pero esto es muy lejos, y por aquí hay muchas quintas, esta carrera vale como treinta y cinco...
—Yo siempre pago veinticinco –menti, nunca me he ido en taxi-, y además el carro no tiene aire y el vidrio de la puerta de atrás me tiene sordo...

Por cierto me tuve que ir en taxi por que estaba muy cansado para ponerme a esperar a mi mama, no tenía cel, y no podía avisarle con anticipación mi hora de llegada.... Sad.

Les prometo volver a mi frecuencia habitual, es más estoy preparando algo chévere para mi pseudo aniversario blogger...

P.S.: Buh! Con esto de que perdí mis contactos no he podido concretar la cita con el doc... ¡En lo que pase lo contare todo!
P.S. 2: Viajo en autobús por que los aviones son peores, una vez en un viaje que hizo mi papá de exploto una de las ventanas... Ni se imaginan... Prefiero sacrificar comodidad en aras de llegar vivo (Mi papá aún lo está, afortunadamente).
P.S. 3: Si algún día van a Amazonas con fines turísticos (y por esas casualidades extrañas lo hacen en autobús) eviten por todos los medios tomar el autobús que hace parada en Maracay... No digo más para no ofender, solo do it!
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Perdido en la nebulosa (y no la de amor).


En el marco de mi trabajo de campo, el sábado pasado fui a una fiesta… Me encantaría decir que fue una de “ambiente”, pero no, dudo mucho que aquí en este lugar tan apartado de todo lo que me gusta pueda haber algo de ambiente y que yo pueda considerar como fiesta…

Cuando llego Geraldo sentí que se me revolvió el estomago, pero no por el mal sabor de los pasa palos o la horrenda Regional Light… Geraldo es aquel, que presumiblemente es el líder de los viejos exquisitos… Sé muchas cosas de él, como su nombre, como que es gay, como que tiene el cargo mejor remunerado en su empresa, etc.… Lo único que no sabía de él era su aspecto físico… Antes de verlo con detenimiento repase mi lista de objetivos para esa noche:
1) Pasar desapercibido entre los heteros y prospectar a los gays que pudieran haber en la fiesta.
2) Fuck with somebody.
Chequeado esa lista inhale profundamente y me dedique a repasar el conjunto de procedimientos empleado para lograr esos objetivos:
a) Pasar la perilla que controla mi personalidad de “Sujeto X” a “Chico amistoso”. Cabe acotar que la perilla es igualita a la que tienen las lavadoras semi-automáticas de los años 90 (e incluso suena igual)… Con la perilla pasada a mi mente vinieron un montón de anécdotas graciosas, olvide que mi trabajo es estresante, mi cara pasó a “modo sonrisa” e inclusive olvide que existe la frase “no gracias” (ni se imaginan cuanto la empleo en mi vida cotidiana).
b) Ser más estricto en mi arreglo personal: Lo cual es mucho decir, pues estoy en el punto en que ya uso hasta tónico facial. Sin embargo agregue unos pasos extras: Use jabón Dove, me aplique crema suavizante de pies by Neutrogena y use hidratante corporal. Me hice la mascarilla de Dermo Abrasión facial by Ebel, luego, utilize mi acostumbrado tónico y finalmente como guinda utilize un hidratante facial… Especial para cutis mixto by Clinique… Me vi en el espejo y con mi mano derecha tome el mechón mas largo de mi cabello… Me revise con cuidado, y sí... Estaba limpio desde la punta de ese mechón, hasta mi dedo meñique del pie izquierdo.
c) Escogí un atuendo casual, nada demasiado pachagonso. En el proceso descarte corbatas brillantes, camisas brillantes, chaquetas de cuero, blazer y pare usted de contar… Al final quede más o menos así (prohibido burlarse): Pantalón Marrón (no jean) de algodón by Color Siete Men. Zapatos tipo “mocasines sin suela” (Me perdonan Luchi* y Buh! Pero no se mucho de esto) en cuero gamuzado beige by Imperio Inditex copiado del algún diseñador famoso. Swetersito blanco doble SS by Benetton. Franela verde oscuro (del mas oscuro) con escote y botones en cuello V bastante pronunciado by Pull and Bear… Si algún gay tenía dudas conmigo, seguro ese día se las saco.

Ok, listo todo eso, termine el respiro profundo y observe a Geraldo… No es ni mucho menos lo que se puede decir guapo, algunos lo calificarían de varonil, pero la verdad me pareció que tenía ademanes muy delicados, aunque en honor a la verdad, no es un ser excesivamente afeminado, o con pinta de maquillador de MAX FACTOR. Entonces me dije: “Veremos que pasa”… Coquetee descaradamente con el, como nunca lo había hecho en mi vida, le lanzaba miradas inocentes, intervenía en sus ideas (estábamos en una misma mesa), pero el muy… No sólo me ignoro, sino que cuando intervenía en sus ideas no me respondía sino que ¡Hablaba con la persona de al lado!... Al primer momento pensé que quizás me veía muy infantil o “chamo”, para lo que podían ser sus gustos, pero después, y créanme que aún trato de descubrir por que, me pregunte: “¿Que se cree este viejo?” y me retire de la mesa…
Aún trato de entender mi comportamiento, pues rara vez soy victima de esos trastornos… Entrada la noche se acerco a donde estaba, mientras conversaba –o fingía hacerlo- por celular… lo deje en el camino… Luego se acerco a otro grupo donde yo estaba conversando… lo deje en el camino… Finalmente cuando se estaba despidiendo dando la mano a todo el mundo, me puse a tararear la canción del mundo 1-1 de Mario BROS y me metí las manos en los bolsillos…

Creo que mi cambio de personalidad se debe a que me acostumbre demasiado a ser el buscado y no el que busca… Eso sumado al hecho de que en mi vida cotidiana NUNCA coqueteo con nadie, y las poquitas veces que lo he hecho, han sido consecuentes conmigo. Necesito entrar a terapia urgente… Sobretodo por no me parezco en nada a Patrick Dempsey.

Por otro lado las cosas con el doctorcito, van muy bien, no se cansa de decirme que soy lindo, intercambiamos un montón de fotos, inclusive ya he visto como es su traje de Adán, pero en estos días, cuando ya falta poco para que nos encontremos (Este Jueves estaré en Valencia people), de nuevo me esta invadiendo el sentimientos extraños ¿Será que sufro de complejo de Peter Pan? ¿O me acostumbre demasiado a estar sólo? ¿Será que estoy aterrado cuando por fin se perfila algo que podría desembocar en la tan ansiada relación? No se que me pasa, no se si es por la mudanza, por dejar a los amigos aquí, el miedo a empezar una nueva vida, pero definitivamente, estos últimos días no soy yo, estoy disperso, nervioso, ni siquiera me emocione cuando vi las fotos… ¿Alguien dijo “yo también pase por eso”? Tan mal estoy, como este post, creo que es el peor en lo que va del blog…
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Olviden los errores de edición, no estoy en mi compu...
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El amor y otras verdades.


Recuerdo que una prima muy querida (y muy chismosa), me pregunto una vez si yo estaba enamorado de mi “novia”. No recuerdo exactamente como me zafe de semejante embrollo, pero luego ella me comento:
—Yo creo que el amor no existe, creo que quizás lo que hay es una pasión inicial que con el tiempo se acaba.

Sus palabras inicialmente me sorprendieron “¿Mi prima la chismosa, tira-la-piedra-esconde-la-mano era capaz de semejante reflexión?”, fue lo que pensé en un principio. No obstante luego estaba más afectado por la declaración en si. Ella tenía mucha mas experiencia que yo en esos linderos, y su afirmación llego a inquietarme. Recuerdo que por aquellas fechas, yo no tenía una novia sino un novio. Estábamos pasando por algún problemilla estructural en nuestra extraña relación, por lo que al cabo de unos días me preguntaba, si era que en verdad el no estaba enamorado de mi (como yo estaba seguro que si estaba de él) y por el contrario su pasión inicial se había agotado.

Al regresar a mi pueblo, y con la absurda idea aún en la cabeza, no fui capaz de preguntarle a Álvaro directamente que era lo que le estaba pasando conmigo. Me ponía incomodo e inclusive llegue a darme cuenta que cuando tenía la oportunidad de interrogarlo, yo mismo me boicoteaba y hablaba de otra cosa. Entonces semanas después desperté de mi autoengaño. No era que yo sentía nervios por la pregunta, sino que en realidad evadía el tema, pues conocía la respuesta de antemano… y no la quería escuchar.

Sin embargo, cuando tuve el valor de interpelarlo, no recibí la terrible contestación que esperaba. Al parecer Álvaro estaba pasando por un proceso que ni él mismo podía entender, por lo que me dio un silencio por toda réplica. Con todo lo anterior, y muchas otras cosas que les contare después, yo decidí terminar la relación, acción realizada antes por Álvaro en forma unilateral y sin previa consulta, pero digo terminar en el sentido que decidí olvidarme de él. Y entonces viene el problema. No me lo podía sacar de la cabeza. Pensaba todo el santo día en él, cuando salía de la universidad me preguntaba si aún estaba en su practica de fútbol y si había comido “¿Le llevo algo?” pensaba. En las mañanas y mientras estaba en la oficina de mi papá divagaba sobre la conveniencia inventar una excusa para ir a verlo. Al mediodía mientras almorzábamos todos (el almorzaba con nosotros en casa), me preguntaba si iba a tomar la siesta en mi cuarto. Por las tardes, estudiar se me hacía mas difícil puesto que mis dos lóbulos se debatían entre el material didáctico y la imaginación de todos los momentos que pasamos juntos. Pero la peor hora era la de la noche, cuando se suponía que después de las 11 yo debería estar abrazado junto él, estaba abrazado a mi almohada, humedeciéndola…

Semanas después trate de superar el asunto con lógica. Me decía: “Si sabes que el ya no quiere nada contigo, y estemos claros, además tiene muchísimos defectos que tú no soportas ¿Por qué sigues pensando en él?” Luego trataba de auto convencerme de otra cosa. Me decía: “Tú no estás enamorado de él, sólo sientes una pasión, ganas de abrazarlo y estar con él, eso se te pasara”… Claro. Pero mi poco experimentada y efectiva lógica no sirvió, así que, era necesario recurrir a la gente grande:
—Estar enamorado no tiene nada que ver con deseo sexual —dijo mi mamá—, si cuando piensas en esa persona lo único que pasa por tu mente es ese tipo de pensamientos, entonces no estás enamorado, sólo estas… ¡empepado! —Mi mama nunca dice malas palabras por lo que jamás pensé que este calificativo era vulgar hasta que se me ocurrió repetirlo frente a mi abuela.
—Yo me enamore de tu mamá desde la primera vez que la vi —contó mi papá—, recuerdo que ella me llevo en su carro y yo no podía dejar de verle las piernas. —confeso y yo entendí por que su relación termino: El no estaba enamorado ¡JA!
—La mejor manera de olvidar a alguien —enuncio una amiga luego que le relatara un gran porción de la historia, omitiendo ciertos detalles y cambiando el genero del otro protagonista— es recordándote a ti mismo todas la perradas que te haya hecho esa persona —nos quedamos unos segundos en silencio y luego ella corrigió su afirmación:— Aunque tu eres el hombre, seguro que fuiste tú el que le hizo las perradas —luego tenía cierta expresión de confusión en su rostro, al parecer su subconsciente había entendido mejor la historia que su lado consiente, y evidentemente empujo un consejo realmente útil.

Finalmente, yo me pregunte: “¿Estoy enamorado de Álvaro?” Por un lado no dejaba de pensar en él ni un solo minuto, pero aplicando la lógica maternal, me di cuenta que gran parte de esos pensamientos eran cosas que no se dicen en los confesionarios. Colocándome en los zapatos de mí papá note además que las veces que lo vi posterior a la ruptura definitiva (todos estos hechos sucedieron después que me humille de las formas más inverosímiles para mí en los actuales momentos), sólo podía imaginarme lo bien que se veía con ese uniforme de futbolista, lo bien que le lucía el cabello hacia atrás y vayan ustedes a saber que otras tontería mas. Entonces concluí que nunca estuve enamorado de él, y aunque seguí evocándolo mucho tiempo más, aplique la técnica de mi querida amiga, y al cabo de un tiempo Álvaro paso a los expedientes de caso cerrado. (Bueno les confieso que también ayudo mucho la apertura de otro expediente pero eso ya es otro cuento).

Desde esa experiencia yo entendí algo: El amor, en cualquiera de sus manifestaciones sólo me habla de dar sin esperar recibir nada a cambio, y la verdad, habían muchas cosas que yo no estaba dispuesto a sacrificar por Álvaro, nunca paso por mi mente esa frase Shakesperiana de “Daría mi vida por ti”… No, no… Comprendí la lógica de mi prima, pero sin embargo algo me inquietaba: “¿Eso será todo? ¿Viviré la vida apasionándome por uno, luego por otro, y así hasta el fin de mis días o hasta que mi escaso atractivo no de para más?”. Aún me hago la misma pregunta, pero hay espinitas que todavía duelen y me hacen dudar de la veracidad de la afirmación de mi prima… Empezando por ella misma, que actualmente esta casada y con un hijo, de alguien que no la representa en ningún sentido, material o físico… La afirmación de mi abuela, diciéndome que amo a mi abuelo hasta el último aliento que el dejo y que aún lo extraña (nunca volvió a casarse). El testimonio de unos viejos cincuentones profesionales y gays quienes afirman quererse desde que estaba en la universidad, entre otros tanto que no mencionaré.

Alguien me escribió diciéndome que el jardín del vecino nunca es tan verde como lo vemos desde afuera. Puede que sea verdad, y digo puede, no por que ponga en duda las palabras de gente sobradamente mas experimentada que yo, sino que simplemente, hasta que yo no tenga mi propio jardín, y de verdad compruebe que desde adentro no se ve tan bonito como desde afuera lo ven otros, no estaré tranquilo, y seguiré intentándolo, seguiré en la búsqueda, seguiré esperando encontrar al hombre gay, creo que el conformismo y el derrotismo aún no han entrado en mi agenda… Sin importar lo que diga mi prima o cualquiera.
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P.S.: Mi papá no sabe aún que soy gay, Álvaro podía dormir conmigo y almorzaba con nosotros sin levantar sospechas, por razones que para los efectos de este post, no vienen al caso...
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¡Hola!






Antes de leer esto debes hacer click click click en el blog de Thiago, Thiago Thiago!!!

Como sé, que ya regresaste, luego deberás hacer click click click en el blog de Gabo Neogabox!

Primero que nada debo agradecer muchísimo a Gabo (blogger que visito every day of the week) quien amablemente me selecciono como uno de los blog más recomendables del momento… Muchas gracias, y un verdadero honor, el cual se ve maximizado, por el simple hecho de hacerme creer que mis letras son universales y no van dirigidas solamente a cierto colectivo… Muchos saludos para ti.

¡Click en Blanco y Negro!

Por otro lado les informo a todos los que pasan por aquí que… ¡Ya encontré al hombre! Fue algo muy inesperado y por demás sorpresivo… Nos va muy bien, yo lo quiero, el me quiere e inclusive ya me mando un regalo, el cual está pegado en la parte izquierda de esta página ¿Qué tal? Lo malo es mi nuevo hombre vive en España y lo más lejos que he ido fuera de Venezuela ha sido a Casuarito (Pueblo Colombiano que queda a 5 minutos navegando en bote con motor desde mi pueblo), lo cual solo ha sido por qué NO piden pasaporte… Sad…

Visiten el Blog de Thiago y lean la fabulosa reseña que hizo sobre este humilde servidor… ¡Cari sos un majo!

¡Mas tarde o mañana un post nuevo!